SÓLO UNA DE CADA CUATRO CASAS CON PC BLOQUEA SITIOS PELIGROSOS
Se estima que en menos de ocho años, las imágenes de pornografía infantil en Internet aumentaron en un 1.500%. Sin embargo, según información recopilada a nivel mundial por Microsoft, sólo uno de cada cuatro hogares con computadora tiene instalados filtros para bloquear sitios peligrosos.
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), en el país hay más de 2,8 millones de conexiones domiciliarias a la Red. El riesgo es mayor si se tiene en cuenta que en las casas con computadora de quienes residen en el área metropolitana, el 28,8% de los chicos de 7 a 17 años tiene la PC en su pieza. El estudio, difundido en marzo por la consultora Prince & Cooke, reveló que el 83% de los padres consultados declaró que sus hijos acceden solos a la Red.
“Muchísimos padres se sienten tranquilos porque sus hijos están horas encerrados en su casa; pero Internet es la calle: cuando el chico navega, se enfrenta con los mismos peligros”, advierte Teresita Apesteguía, directora de la Comisión de Seguridad de CACE y del buscador infantil www.abchicos.com.ar, creado justamente para protegerlos.
“La mayoría de los padres no sabe con quién chatean sus hijos, y tampoco encuentra una razón para preocuparse”, coincide Gabriel Gordon, gerente de Seguridad Informática de Microsoft.
En el área metropolitana, el 40% de los padres ignora que existen filtros de Internet. Pero entre quienes lo saben, el 75% no los instala o configura. La ausencia de control se agrava si se considera que, en el resto del país, la mayoría de los chicos accede a Internet desde un cibercafé, o desde un centro tecnológico —a menudo adscripto a una escuela o a la comuna—, sobre todo en las localidades más pequeñas.
Las leyes obligan a los cíber a instalar filtros, y a tener bloqueado el Messenger para menores. En la Capital, los controles de rutina muestran un cumplimiento masivo: en una de las dos dependencias de la Policía Federal encargada de las inspecciones informaron a Clarín que de los 20 a 30 comercios visitados por fin de semana, sólo en el 2% la Justicia contravencional ordena clausura del local o de computadoras.
“En las escuelas públicas hay filtros, pero no son exhaustivos”, reconoce el licenciado Fernando Tascón, a cargo de la Red Porteña Telemática de Educación, que incluye 640 establecimientos primarios, secundarios, artísticos y terciarios. Tascón señala que, mientras los adultos usan el weblog, “los pibes tienen una representación lúdica de la tecnología, más asociada al chat, al juego, al video, al mp3 y al fotolog”, un álbum virtual de fotos que cualquiera puede “colgar” en la Red.
Ese es uno de los puntos vulnerables: “Las adolescentes están muy zafadas en cuanto a exhibirse en el fotolog”, previene Tascón. “No hay percepción del sentido de exposición: a nadie le gustaría que un diario publicara una foto suya con poca ropa, y sin embargo, a Internet acceden más personas que a un diario”, observa Sebastián Stranieri, gerente de ventas de Trend Argentina, especializada en seguridad informática.
“Con la pedofilia, la Red sopló brasas”, afirma Tascón. Además, la difusión de datos sensibles puede facilitar un secuestro o el robo de una clave bancaria. “Cualquier PC debe tener un antivirus, un firewall para protegerla del acceso desde el exterior, un antiespía para evitar la captura de claves, y una herramienta de bloqueo y reportes de la navegación”, enumera Stranieri.
Hay un problema: la brecha digital entre padres e hijos. “Los chicos conocen muchas herramientas para zafar, y los padres no saben por dónde entrarle al tema —admite Tascón—. Es un peligro que los padres no vivieron”.
Además de filtros para bloquear sitios pornográficos, racistas y violentos, existen programas para “marcar de cerca” a los chicos. “Pero caer en esto es estar al borde de la desconfianza”, sostiene Stranieri. Alude a “los valores y premisas que se imparten en la familia”, y sentencia: “El mejor modo de saber qué está pasando por la cabeza de nuestros hijos es estando cerca”.
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