SOMBRAS, NADA MÁS
“No hay referencias ciertas, forman parte de leyendas urbanas. Sería muy grave que utilicen a los muertos para hacer campaña política”, le dijo el Ministro de Gobierno Carlos Carranza a LT 9 el 10 de Julio, un día después que Notifé publicara un informe sobre las víctimas fatales por la emergencia hídrica. Tres meses después, el mismo Gobierno termina reconociendo que “aquellas referencias basadas en mitos urbanos”, eran ciertas. La respueta al Pedido de Informes firmado por los diputados Alicia Tate y Alfredo Cecchi, basado en la nota de este portal, refrenda la veracidad de lo informado: Las cuatro personas mencionadas como víctimas perecieron, no por acción directa del agua, pero sí por razones íntimamente vinculadas a la inundación.
“El barrio fue Venecia en diez minutos y nadie nos avisó”, dice Sandra, vecina del barrio Alfonso. Maestra y Licenciada en Inglés. La relación es directa: el Estado no avisó, no llevó a adelante un plan de evacuación, no asistió inmediatamente a los damnificados. El Estado provincial estuvo ausente las primeras 72 horas de la catástrofe. En esos días fallecieron tres de las cuatro personas mencionadas en la respuesta del Ejecutivo.
Todas padecían enfermedades cardiovasculares, eran mayores y no contaron con la asistencia del Gobierno.
Para la abogada Lucila Puyol, integrante del Comite de Solidaridad santafesino, la muertes incorporadas en la respuesta del Gobierno a la Legislatura deben ser incorporadas a la lista oficial y sus familiares pueden iniciar acciones legales contra el Estado provincial porque demuestra que, de no haberse inundado, hubiesen salvado su vida.
El propio jefe de la cartera de Gobierno, Carlos Carranza, relativizó la postura de Puyol, aclarando que los fallecidos tenían enfermedades anteriores. Lo que no dijo el Ministro es que la carga de estrés, el shock emocional, la pérdida abrupta de medicamentos de esos fallecidos, que se fueron con el agua del Salado, fueron las razones del aceleramiento de sus patologías. Y la posterior muerte.
“EL CASO KRATKY”
Uno de los puntos del Pedido de Informes de Cecchi y Tate preguntaba sobre la muerte de Benigno Oscar Kratky. La Policía informó que el cuerpo sin vida del ciudadano mencionado fue localizado en las cercanías de la Cancha de Colón, a las 21.40 horas del 3 de Mayo. Según la información oficial, el cuerpo “fue reconocido por el personal de la Agrupación Unidades Especiales de la UR1, el cual había sido recogido desde las aguas en la intersección de las calles J.J.Paso Y Dr. Zavalla por parte del personal de la Prefectura, el cual se desplazaba a bordo de la lancha Nro. 4.103, a cargo del ayudante de 2a. VENEGAS”. Del mismo modo, las actuaciones policiales agregan que “en principio, el cadáver se trataba de un masculino cuya identidad se ignoraba, siendo examinado por el Dr. BIANCHI MAGGI, médico policial, el que diagnosticó como causa de muerte: inmersión. Que, en cuanto a la identificación dactiloscópica, no fue posible en razón del avanzado estado de putrefacción que presentaba el cuerpo impidió obtener las impresiones digitales, ello según lo informado por la Sección Dactiloscopía del Gabinete de Identificaciones, de fecha 4 de mayo de 2003”.
El cuerpo recién fue reconocido por los familiares el 10 de mayo por un sobrino de Kratky en la morgue del Hospital José María Cullen. Kratky fue inhumado el mismo día en el Cementerio Municipal, bajo el Nro. de Orden 1095/03 en el nicho Nro, 30de la Sección 51, fila 5 GDE.
Sin embargo, las versiones de los vecinos es diferente. Según Alberto Montenegro, un mecánico del Barrio San Lorenzo, el cuerpo de “coquito” (tal como lo conocían sus familiares) o “pocito” (como se lo conocía en el barrio, por su forma de caminar pausada y desconfiada del terreno), el que encontró el cuerpo del muerto fue él.
“Yo saqué a ‘coquito’ de su casa (en la calle San José 1.325) unos días después del ingreso del agua al barrio. Un vecino de (la panadería) La Guardia Vieja me dice ‘creo que coquito está ahogado’. Fuimos hasta la casa, entré y lo ví arrinconado, desnudo y muerto. Lo sacamos y avisamos a la Prefectura…el prefecto me toma los datos y me dice que ellos se iban a encargar de todo. A coquito lo sacamos ocho días después de que entró el agua, vivía con la mamá, que pudo salvarse”.
Aquí la primera contradicción. El cuerpo de Kratky nunca pudo haber llegado a la intersección de calle J.J.Paso y Dr. Zavalla porque quedó preso dentro de su finca. Su mamá, Petronilla, logró salvarse porque fue auxiliada por los vecinos y personal de Prefectura, pero “Coquito” decidió quedarse. Todos los vecinos de Kratky coinciden en la versión: “su cuerpo fue hallado muerto dentro de la casa por Alberto Montenegro”.
Inexplicablemente, según la versión oficial, el cadáver llegó hasta el frente de la cancha del Club Atlético Colón.
Las mismas actuaciones policiales, luego enviadas al Juzgado de Instrucción de la Séptima Nominación, informan que el muerto número 21 de la lista oficial, Kratky, es un hombre de “60 años aproximadamente”.
El dato es curioso. Tal vez se trata sólo de una falta de actualización informática. El occiso había cumplido 71 años el 4 de abril, según consta en el acta de defunción Nro. 492, Tomo 2º B. Además, sus familiares habían reconocido el cadáver el 10 de Mayo constatando la edad del fallecido. Sin embargo, el error permaneció. Al punto que lo informado por Notifé hace tres meses era cierto.
Cuando la División Relaciones Policiales de la Unidad regional 1 de la Policía de la Provincia aclaró que Kratky figuraba en la lista oficial de fallecidos. Lo hizo a través de un parte de prensa que no lleva Número (tal como acostumbra a enviar a los medios la división de prensa de la Policía). Hasta entonces, siempre se informó que el muerto Nro. 21 era un masculino “de 60 años aproximadamente” .
Además, siempre según los expedientes enviados a la Legislatura, Kratky, fue examinado por un médico que constató su muerte por inmersión, el Dr. Bianchi Maggi, pero quien certifica su muerte es otro médico, el Dr. Lisandro Fuentes. Hasta aquí nada extraño, sólo que el acta de defunción está fechada el 12 de mayo, dos días después de que su cuerpo fuera inhumado en el Cementerio Municipal.
Las mismas dudas que planteaba este portal hace tres meses siguen intactas.
Las respuestas del Gobierno no han aportado más claridad.
Sombras, nada más.
Este contenido no está abierto a comentarios

