SOMBRÍO FESTEJO DE CUMPLEAÑOS PARA PINOCHET
Tenía todo preparado para una gran fiesta en su mansión del coqueto barrio de La Dehesa, pero Augusto Pinochet no pudo festejar, como tenía planeado, su cumpleaños número 90. Ayer, el juez Víctor Montiglio lo procesó y ordenó su arresto como autor de seis secuestros calificados en el marco de la “Operación Colombo” y acabó con las ilusiones del ex dictador chileno y su familia.
En contraste con las celebraciones de antaño, con grandes banquetes, artistas, calurosos saludos y bandas militares que le dedicaban sus marchas favoritas, la de hoy ha sido discreta, con escasos visitantes de renombre.
En la víspera, el general retirado Guillermo Garín, vocero de la familia, había anunciado la suspensión del festejo, “por una mínima cuestión de sentido común”, en alusión a la situación judicial que afronta el ex gobernante.
El juez Montiglio había ordenado el arresto domiciliario de Pinochet, un par de horas después de que la Corte de Apelaciones le concediera la libertad provisional en otro juicio que lleva adelante el juez Carlos Cerda respecto al oscuro origen de su fortuna.
En la víspera, Cerda había procesado a Pinochet por evasión tributaria, falsificación de instrumento público y pasaportes y omisión de bienes en declaración jurada, en el marco de la investigación abierta tras el descubrimiento de las cuentas secretas que mantenía en bancos de EE.UU. y otros países.
Los principales ausentes de hoy fueron los políticos que antiguamente apoyaron su régimen, enfrascados en la campaña de las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo 11 de diciembre. Entre ellos, se destacaron Joaquín Lavín, candidato presidencial de la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el presidente del Senado, Sergio Romero, del partido Renovación Nacional (RN).
Entre las excepciones estuvo el diputado de la UDI Iván Moreira, para quien “nadie va a cambiar la historia, porque hay un pasado bueno. Mi regalo para él es mi eterna lealtad”, afirmó.
El actual jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, visitó a Pinochet durante 30 minutos junto con su esposa, Isabel Forestier. El militar dijo a la salida: “He visitado a un anciano de 90 años, ex comandante en jefe del Ejército, que vive una situación muy especial, ésa es una actitud humana”.
Por su parte, el general retirado Luis Cortés Villa, directivo de la “Fundación Augusto Pinochet” catalogó en “tres grupos” la actitud de los antiguos colaboradores del ex gobernante.
“Hay tres grupos de personas que hacen los saludos: los miles que lo quieren, los que dicen que lo van a saludar y no lo hacen, y los que vienen por el ‘qué dirán’ para que no digan que lo han abandonado”, comentó. “Cada uno se encasilla donde mejor le corresponda. ¿Los que no vienen? Es problema de cada uno. La historia juzgará por lo mucho o poco que hemos estado al lado de él”, concluyó.
Para darle una pequeña alegría al represor, llegaron al lugar unos 100 seguidores con pancartas y fotos suyas, que entonaron el himno nacional, mientras siete jóvenes cantaron el “Cumpleaños feliz” en alemán.
Quienes pretenden darle un verdadero regalo de cumpleaños, son sus abogados. La defensa dijo hoy que presentará un recurso de amparo para tratar de anular el procesamiento por la Operación Colombo. Según el abogado Pablo Rodríguez, su cliente no ha tenido un debido proceso y calificó de “una monstruosidad” la resolución del juez Montiglio de someter a Pinochet a juicio.
Para Rodríguez, los exámenes médicos a los que fue sometido, que según el juez determinaron que es mentalmente apto para ser procesado, en realidad “dan cuenta de que no está en condiciones mentales de enfrentar un juicio. Nunca me imaginé que podría ocurrir una cosa de esta naturaleza”.
“Precisamente cuando la Corte de Apelaciones aprueba la libertad del general Pinochet (en la causa por su fortuna) y habría permitido que pasara tranquilo este día, surge esta resolución que compromete su tranquilidad”, manifestó. Es “doloroso” que Pinochet haya debido pasar detenido su 90 cumpleaños, agregó.
También insistió con que Pinochet “no tiene participación alguna en los hechos que se le imputan” y que en el careo con el general Manuel Contreras, ex jefe de su policía secreta, “quedó plenamente establecido que jamás el general Pinochet ordenó ni la detención, ni la tortura, ni la desaparición de alguna persona”.
En los tribunales, los querellantes en el caso Colombo pidieron al juez Montiglio que restrinja las visitas al ex dictador durante su detención preventiva para respetar la igualdad de los presos ante la ley.
También a los tribunales llegó hoy una nueva querella, que se suma a las casi 300 demandas judiciales que enfrenta Pinochet, presentada por familiares de Sergio Leiva, un opositor a la dictadura militar desaparecido en 1974, cuando intentaba obtener asilo en la Embajada de Argentina.
En relación con el cumpleaños de Pinochet, llamó la atención que este mediodía, frente al Palacio de La Moneda, la banda de carabineros que acompaña los cambios de guardia interpretara el “Cumpleaños feliz”.
La explicación que dio la subsecretaría de carabineros es que el himno se interpretó en honor a un sargento que, dijo, también hoy cumplía años. Fuentes de La Moneda se mostraron extrañadas por la situación y la consideraron, por lo menos, “inapropiada e inoportuna”.
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