Sorpresa, festejos y enojos: asó reaccionaron los jugadores con el ingreso de ex participantes de Gran Hermano
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La gala del martes cambió el clima del reality con un reingreso masivo e inesperado que sacudió a los finalistas.
La noche del martes, Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) vivió una de las galas más agitadas de su recta final: ocho exparticipantes cruzaron la puerta dorada para reintegrarse a la convivencia en el reality, con poder de nominación y una misión que podría cambiar el destino de los jugadores que aún compiten por el premio mayor. Los participantes actuales, que no esperaban semejante movimiento a esta altura del juego, reaccionaron con una mezcla de sorpresa, euforia y, en algunos casos, evidente incomodidad.
El conductor Santiago del Moro había adelantado la dinámica días antes a través de sus historias de Instagram, donde respondió preguntas de seguidores y confirmó que el martes ingresarían exparticipantes de temporadas anteriores. Lo que no quedó del todo claro hasta la noche misma fue la magnitud del regreso: ocho figuras queridas por el reality atravesaron la entrada de forma consecutiva, generando una reacción en cadena entre quienes los vieron llegar desde el SUM al que la producción los había convocado con el pretexto de festejar el cumpleaños de Luana Fernández.
El primero en aparecer fue Fabio Agostini, el modelo español de padre mendocino que ya había estado en la casa durante un intercambio con La Casa de los Famosos de México, del que resultó ganador. Su llegada desató los gritos de Luana, quien en un primer momento creyó que la visita era un regalo exclusivo para ella. “¡Luanita, feliz cumpleaños! ¡Estoy de vuelta! Volví, yo siempre vuelvo”, le dijo Agostini, mientras la joven lo escuchaba detrás de una puerta. La ilusión se matizó cuando, detrás de él, siguió entrando el resto de la delegación.
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La segunda en cruzar la puerta fue Daniela “Pestañela” Celis, una de las figuras más recordadas de ediciones anteriores del reality. Vestida con un look dorado y brillante, la influencer entró al grito de “¡Estoy acá de vuelta! ¡Hola casita!” y no tardó en coquetear con Agostini. “Me dicen Pestañela, ¿te gusta? Dicen que miro e hipnotizo”, disparó ante las cámaras. Celis explicó que su regreso fue posible gracias a Thiago Medina, padre de sus hijas gemelas Laia y Aimé, quien quedó a cargo de las niñas durante su estadía en la casa.
Junto a Celis ingresó Romina Uhrig, su aliada histórica dentro y fuera de la pantalla. Las dos excompañeras volvieron a pisar el espacio que las lanzó a la fama y su reencuentro fue uno de los momentos más celebrados de la noche por el público que sigue el programa.
Tras ellas apareció Selva Pérez, la participante uruguaya de la temporada más reciente, conocida por su intensidad competitiva desde el primer día. Acto seguido ingresó Juan Pablo “Devi” Devigili, excompañero de Selva en esa misma edición, cuya presencia no pasó desapercibida para Luana, la jugadora más atenta a los movimientos afectivos dentro de la casa.
Emma Vich aportó el mayor impacto visual de la noche: entró al ritmo de Madonna con un outfit de charol negro que concentró todas las miradas. El cordobés arrastra una enemistad previa con Juanicar, el tuitero del reality que lo había criticado en redes durante su participación anterior. Detrás de él llegó Juliana “Tini” Díaz, recordada por haber sido expulsada durante el repechaje de su edición, y cuyo regreso generó reacciones encontradas entre los jugadores.
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El último en entrar fue Ariel Ansaldo, conocido como “Big Ari”, exrival de Alfa y figura asociada a los momentos de distensión y humor dentro de la casa. Su presencia alivió parte de la tensión que el ingreso masivo había generado entre los participantes que siguen en carrera.
Del Moro precisó las reglas de esta visita relámpago: los ocho exjugadores no competirán por el premio mayor, pero sí tendrán incidencia directa en el juego. Nominarán en la gala del miércoles (con Campanita, la líder de la semana, con poder para anular cuatro votos) y el último en ser eliminado de este grupo ganará la posibilidad de aplicar una nominación fulminante. Según explicó el conductor en sus stories, su permanencia en la casa dependerá de las decisiones de Gran Hermano, que los irá eliminando de forma paulatina.
Tras los ingresos, la producción organizó una fiesta de bienvenida en el SUM donde los actuales participantes compartieron la noche con los recién llegados entre música y baile, antes de que el juego retome su curso con las nominaciones del día siguiente.

