SORPRESIVAS REVELACIONES DE UN ASESINO SERIAL
El ex boy scout y activista religioso, Dennis Rader, admitió hoy ser el asesino en serie conocido como BTK y confesó haber cometido diez asesinatos en una escalofriante narración en un tribunal de Wichita (Kansas).
Rader fue detenido el 25 de febrero pasado después de 31 años de intensa búsqueda del asesino que aterrorizó el área de Wichita a partir de la década de 1970 y hasta 1991.
BTK tomó este apodo de las iniciales de las palabras en inglés de “bind” (atar), “torture” (torturar) y “kill” (matar), firma con la que mandaba mensajes burlones a la Policía en referencia a las tres cosas que le hacía a sus víctimas.
Tras declararse culpable, Rader narró con lujo de detalles la forma escalofriante en que cometió algunos de los asesinatos en una comparecencia ante el juez del caso previo al inicio del juicio hoy.
Refiriéndose a sus víctimas como “proyectos”, Rader explicó al tribunal que actuaba por motivaciones sexuales y contó cómo las escogía en su tiempo libre y luego seguía sus pasos y las mataba.
“Nunca antes había estrangulado a nadie. Realmente jamás supe cuánta presión había que poner (para estrangular) en una persona o cuánto tiempo podría tomar esa presión”, dijo de forma calmada y a veces con una ligera sonrisa en sus labios.
Muchos de los familiares de las víctimas presentes en la audiencia permanecieron sentados en silencio y miraron fijamente a Rader.
“Entiendo los cargos en mi contra”, respondió al juez del caso, Gregory Waller, cuanto éste le preguntó si tenía claros los delitos de homicidio que acababa de aceptar.
BTK añadió que “los abogados de mi defensa trabajaron realmente bien conmigo. Estoy muy feliz con ellos”.
Sin inmutarse el hombre explicó los primeros asesinatos que cometió en 1974: el de una pareja y sus dos niños, por causas que no reveló.
El juez fijó el anuncio de la sentencia, que será de cadena perpetua, para el 7 de agosto.
Rader no afronta la pena de muerte debido a que los asesinatos que se le atribuyen fueron cometidos antes de que el Estado de Kansas adoptara una nueva ley sobre esta sentencia.
Sin embargo, es muy probable que el ex presidente del consejo eclesiástico de la Iglesia Luterana Cristiana nunca salga de la cárcel ya que cada una de las acusaciones lleva a una posible condena a prisión perpetua.
Rader, de 60 años, ha vivido en el área de Wichita casi toda su vida y se graduó como experto en justicia criminal en una universidad local. Ha estado casado durante 34 años y tiene dos hijos adultos.
Fue detenido después de que en marzo de 2004 -tras casi dos décadas de inactividad y silencio- comenzó a enviar mensajes a la Policía y los medios de comunicación.
Los mensajes, analizados con nuevas tecnologías, arrojaron pistas para la captura del asesino.
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