SOSPECHAS SOBRE CASOS DE HANTA VIRUS CAUSAN ALARMA EN PUERTO SAN MARTÍN
Una gran preocupación se apoderó de los pobladores del centro de esta ciudad al trascender la versión de que una vecina estaba internada con un cuadro de hantavirus. La noticia causó una suerte de psicosis en esta zona, en la que suelen proliferar los roedores como consecuencia de la cercanía de cerealeras, sobre todo cuando se supo que se había recomendado a la familia de la paciente evacuar la vivienda infestada de ratones. Sin embargo, si bien fueron encargados los análisis para descartar hantavirus o males similares, en principio el cuadro no sería compatible según adelantaron autoridades sanitarias.
El temor ante la posible aparición de casos de hantavirus sacudió a los vecinos cuando se enteraron de que Gladis Moreno, de 52 años, domiciliada en 9 de Julio al 800 de Puerto San Martín, está internada en estado delicado en el Hospital Italiano de Rosario con una infección generalizada e insuficiencia respiratoria.
En rigor, el miedo fue alimentado por otros casos recientes en los cuales se había hablado de hantavirus por los cuales murieron dos personas del barrio Villa Felisa de la vecina ciudad de San Lorenzo que desde hace poco tiempo estaban viviendo en Totoras, donde fallecieron. Padre e hijo, de apellido Galeano, fallecieron hace casi dos semanas con diferencia de pocas horas. Y si bien en un primer momento se atribuyó a un posible caso de hantavirus las últimas versiones apuntan a la ingesta de carne en mal estado.
Estado reservado
La psicosis se terminó de forjar cuando algunas autoridades sanitarias rosarinas recomendaron a los familiares de Gladis que desalojaran la vivienda e implementaran una suerte de cuarentena hasta se que se eliminara cualquier riesgo de enfermedades transmisibles por roedores.
El pasado jueves, Gladis fue internada en el Instituto Médico Regional de San Lorenzo con un grave cuadro respiratorio, desde donde debió ser derivada al Hospital Italiano de Rosario. Allí permanece en estado reservado.
La familia Moreno vive muy cerca de la cerealera Bunge y de la playa de camiones de la firma, zona donde desde hace años los vecinos deben luchar contra la presencia de roedores que en algunos casos desarrollan gran tamaño. En este marco, y ante los dichos de un hijo de Gladis sobre la incalculable cantidad de estos animales en la vivienda, los familiares de la mujer están viviendo en casas de parientes y amigos.
Consultado por este diario sobre esta situación, el secretario de Salud municipal de Puerto San Martín, Mario Galimberti, confirmó que se le han realizado a la mujer los estudios pertinentes para descartar tanto la posibilidad de hantavirus como de leptospirosis. “Si bien el resultado final lo dará el Instituto Maiztegui, es muy probable que estas enfermedades no tengan nada que ver con la afección que padece esta mujer”, dijo el funcionario.
En cuanto a la incertidumbre de los familiares que recibieron la recomendación de dejar su vivienda, Galimberti sostuvo: “El municipio de Puerto San Martín no recibió ninguna notificación de Epidemiología de la provincia como hubiese correspondido”, y agregó que en estos casos “no conviene fumigar para evitar una posible migración”.
“La zona cercana a las cerealeras y al paso de los camiones -añadió Galimberti- es propicia a la proliferación de roedores por lo que la Municipalidad reparte permanentemente cebo raticida para que la gente los pueda combatir en sus viviendas”.
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