SOSPECHOSO DE MATAR AL CABO MACHUCA ES UN TIPO SINIESTRO
Quien está bajo sospecha de haber dado muerte al suboficial de policía es un hombre de 22 años que el 12 del corriente dejó la cárcel de Las Flores tras cumplir una condena más, entre otras de un largo historial delictivo.
La sola idea de enumerar los episodios criminales que involucran a este personaje, cansa. Pero para definir su perfil basta con decir que en materia de delitos no ha dejado ninguno por hacer.
Así y todo, por relación de vecindad, por amistad o cualquier otro motivo -acaso mediaron circunstancias fortuitas-, el joven policía no rechazó la compañía del delincuente cuando, al regresar a su casa, éste lo abordó e invitó a ir hasta un kiosco cercano “para comprar cigarrillos”.
Ese encuentro habría sido referido a los pesquisas por algunos amigos personales del malogrado policía, los mismos que junto a él cubrieron parte del camino que seguiría junto al otro, indeseable personaje.
Ahora bien, qué pasó después, cómo fue que Machuca terminó perseguido, golpeado y asesinado por la espalda, son preguntas que hasta el momento sólo encuentran respuestas dudosas en el capítulo más oscuro de esta historia.
No obstante, no existirían dudas respecto de la directa participación del ex presidiario en la muerte que se investiga porque, además de haber sido visto junto a la víctima sólo minutos antes de su ejecución, la pistola robada al policía habría de aparecer el martes en la casa de uno de sus parientes.
Esto sería, en líneas generales, lo que resultó de la investigación policial iniciada en el mismo momento que el cadáver de Machuca fue encontrado -el domingo al mediodía-, en el patio de una casa ubicada en Cafferata y Ayacucho.
Por lo demás, en el plano de las conjeturas están quienes arriesgan que la invitación del ex presidiario fue una maniobra para separar al policía de sus amigos, buscando la oportunidad propicia para robarle un arma de fuego que entre delincuentes cotiza bien.
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