STORERO: “CAROLA NIN NO TIENE LA CAPACIDAD PARA AFRONTAR UNA RESPONSABILIDAD DE ESTA MAGNITUD”
El Diputado Nacional por la UCR, Hugo Storero, criticó al Gobierno provincial por la forma que encaró el conflicto con los docentes. “Es lamentable la forma en que se trabajó en este tema. No se va a llegar a la meta de 180 días”, indicó en de Radio Somos (LT 10).
“El método que utilizó el gobierno de cerrar las puertas al diálogo en un principio, habla de un mal manejo político de la situación”, agregó el Legislador.
Expresó que por este conflicto, se pierde “calidad educativa y la credibilidad de gobierno, que le falta un tramo largo de gestión”.
Además, cuestionó a la Ministra Educación, Carola Nin, al manifestar que “no hay ministros competentes” y que “no tiene la capacidad para afrontar una responsabilidad de esta magnitud”.
“La figura del gobernador puede garantizar la solución del conflicto”, concluyó Storero.
LA ILÓGICA DEL GOBIERNO FRENTE AL CONFLICTO DOCENTE
Después de provocar el gobierno un largo conflicto con los docentes que llevaron la pérdida de días de clases, con el irreparable perjuicio a los alumnos, a los padres, y a la Educación en general, el gobierno anuncia una propuesta y la apertura de una nueva negociación.
Frente a esta situación, nos caben las siguientes preguntas: 1) ¿El gobierno actuó responsablemente intentando desgastar a los docentes, y cuando no pudo anuncia una oferta?
2) ¿El gobierno activa su gestión y su deber de atender los reclamos de la comunidad sólo bajo presión?
3) ¿Los responsables del área de Educación parecen no tener idea de los problemas que tienen que resolver y cuando son rebasados por su incapacidad el Ejecutivo en su más alta instancia actúa y trata de enmendar los errores de sus propios Ministros?
4) ¿Será creíble este gobierno si anuncia irreductibles posiciones como última palabra por ejemplo “no hay más plata” y luego se desmiente a sí mismo?
5) ¿Cuál es la naturaleza de la lógica política de este gobierno que privilegia comenzar una relación confrontando y no negociando?
Si alguna de estas preguntas tuviera respuestas, cualquiera de ellas serían de conclusiones muy peligrosas para el normal desarrollo de la vida social y para la marcha de un buen gobierno.
En el caso de la cuestión primera, ¿cuál sería el destino de nuestra Educación sobre la base de un gobierno que pretende mejorar su calidad pero evitando incluir a los docentes como protagonistas y haciendo todo lo posible para desgastarlos?…¿Es posible imaginar una buena educación sin docentes?
Si se diera el supuesto segundo, estaríamos ante un gobierno improvisado sin planes ni programas propios que sólo se activa ante el reclamo, dando una peligrosa señal: cuando más alto es el reclamo o más fuerte la presión, más posibilidades de ser atendidos por este gobierno. De ser así, estaríamos ante un gobierno sin rumbos con los distintos sectores empujando sus reclamos y como consecuencia el interés general pulverizado y la sociedad en su conjunto rehén de estas peleas.
Si fuera el supuesto tercero, ¿se puede en una provincia como Santa Fe, tan extensa, compleja y con tantos habitantes, gobernar sólo con el Gobernador y su Ministro Coordinador? No merece esta provincia un Gabinete que se baste a sí mismo, con equipos preparados, con Ministros con capacidad de resolución; con secretarios, subsecretarios y directores, asesores, atentos y eficaces? Sino para qué tanto gasto en burocracia; la provincia es rica y no tiene problema en pagar su gobierno; pero éste debería demostrar que vale la pena los recursos que distrae a la sociedad.
En el cuarto supuesto se sienta el antecedente de un gobierno que se desmiente a sí mismo y que se enreda en sus propias torpezas, ¿Qué tipo de confianza puede generar en la comunidad? ¿Qué consenso puede recrear para ser acompañado? Y lo más grave, la próxima vez que diga NO a un reclamo, ¿Cómo se debe interpretar?
En el caso del último interrogante, ¿por qué este gobierno prefiere primero confrontar y después negociar? ¿Se creerá de este modo que el gobierno se fortalece? ¿Estarán convencidos que con gestos de autoridad y con posiciones inflexibles ganan respeto y consideración o como demuestra la fragilidad de esta propuesta inicial que es rápidamente sobrepasada y derribada contribuyendo finalmente a debilitar los posicionamientos del gobierno? ¿No sería mejor, en este supuesto, prever, planificar, anticiparse a los problemas y cuando son inevitables tener una actitud conciliadora y conducir su negociación antes que confrontar?
Por último, celebramos que el gobierno abre una nueva instancia de negociación y presente una nueva propuesta sin embargo, por un lado nos queda el gusto amargo por un conflicto que se hubiera podido resolver, así como los daños por él provocados, y no podemos dejar de pensar hasta cuándo en esta provincia la gente va a seguir sufriendo los daños que los gobernantes hubieran podido prever y evitar. Y por otro lado, no podemos dejar de pensar que los problemas que tiene esta provincia no son de recursos, sino que el problema está en quiénes los manejan y cómo los disponen. En fin, el problema es quiénes nos gobiernan en esta provincia.
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