STRASSERA INVOLUCRÓ A PAGANO EN LA MUERTE DEL NIÑO IMHOFF
El ex fiscal del juicio a las juntas militares, Julio César Strassera declaró ayer en la mañana en el juzgado federal Nº 4 de Rosario, a cargo de Omar Digerónimo para contar lo que sabe sobre el asesinato de niño Enriquito Imhoff, ocurrido en mayo de 1983.
Durante el histórico juicio, Strassera escuchó de boca de Gustavo Bueno, ex represor, que Walter Pagano fue quien “ejecutó” al pequeño Imhoff con un “único golpe de karate”, y eso le transmitió ayer al juez en su declaración. “Este testimonio es muy importante para avanzar en la condena de Pagano, porque habilita al juez, si es que tiene la decisión de hacerlo, a empezar con las citaciones y posteriores detenciones de los responsables del asesinato de Enriquito”, expresó la madre del pequeño Imhoff.
Amílcar Monti, del equipo jurídico de Derechos Humanos y patrocinante de los familiares de la víctima en la causa que investiga este caso, fue quien pidió sumar la declaración de Strassera al expediente. Jorge Imhoff y Graciela Benedetto, padres del niño muerto en 1983, estuvieron acompañados además por dirigentes de diversas agrupaciones sociales que ayer se acercaron hasta la sede de los Tribunales federales de Rosario como la Corriente Clasista y Combativa, la agrupación estudiantil universitaria Alde, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo Rosario y el equipo completo de abogados de los organismos de derechos humanos.
El testimonio de Strassera no sólo se incorporó a la causa Imhoff sino también a la de la Quinta de Funes, en la que son querellantes Alicia Gutiérrez y Cecilia Nazábal.
El recuerdo de Strassera sobre el relato que Bueno le hizo, ubica la presunta confesión del represor Pagano en un encuentro que transcurrió –siempre según los dichos de Bueno– en un bar céntrico de la ciudad entre él y “Wenceslao”, uno de los nombres de guerra de Walter Salvador Pagano.
Allí, Pagano le contó que “él había ejecutado al hijo del doctor Imhoff” y narró cómo lo hizo. Enseguida Bueno creyó entender en esa confesión una amenaza tácita, una advertencia. De esa reunión habrían participado además Carlos Isach, Eduardo Costanzo, Oscar Villegas y Carlos Sfulcini, todos como, según expresó ayer Alicia Gutiérrez, “referentes de los centros clandestinos de detención”.
Walter Pagano, varias veces escrachado por los organismos de derechos humanos frente a su domicilio de 1º de Mayo y San Juan, nunca hasta ahora fue citado siquiera a declarar. Ahora, si el juez lo dispone, no sólo deberá hacerlo sino que además podría quedar procesado y detenido como responsable del asesinato de Enriquito Imhoff.
“No perdemos la esperanza de que esto suceda”, dijo, muy conmovida la madre del niño, Graciela Benedetto.
Por su parte, Nazábal y Gutiérrez se manifestaron satisfechas por el avance de la causa y pidieron “celeridad” en la citación a todos los ex represores, su procesamiento y detención.
Strassera, que llegó apenas pasadas las 10.30 de la mañana a la sede de Tribunales federales, declaró por más de una hora frente a Digerónimo y ,al salir, sólo confirmó que había contado todo lo que sabía sobre la supuesta participación de Pagano en el asesinato de Imhoff. “Ya lo había informado por escrito en 1986, cuando le remití a la Fiscalía de Cámara Federal de Rosario el relato de lo que Bueno me había contado, pero esa información se desestimó y no se incorporó a la causa. Ahora vuelvo a contárselo personalmente al juez como testigo”, explicó Strassera.
Verdad y justicia, una consigna con adhesión
Desde que se reabrieron los juicios penales a los responsables por el terrorismo de Estado en jurisdicción del II Cuerpo del Ejército, y comenzaron a tomarse declaraciones testimoniales, algunos de los que declararon concentraron especial interés por ser miembros del gobierno nacional, como el canciller Rafael Bielsa, por ser figuras conocidas, como Miguel Bonasso, o por su destacada participación en la lucha por la memoria y la justicia. Julio César Strassera está entre éstos últimos por su actuación como fiscal, es decir la acusación, en el juicio a las juntas que condenó a los máximos representantes de la dictadura, luego indultados por el ex presidente Menem.
Esto se combinó ayer con el hecho de que el asesinato de Enriquito Imhoff es un caso muy conocido y sentido entre los organismos, testigos del incansable pedido de justicia de sus familiares y generó la convocatoria de los referentes de una amplia gama de organizaciones sociales de la ciudad. Estuvieron allí brindando su apoyo y exigiendo condena a los ex represores Luciano Orellano, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Diego Ainsuaín, presidente del centro de estudiantes de la Facultad de Medicina y miembros de la agrupación Alde, e incluso la concejala socialista Patricia Lagarrigue, presidenta de la comisión de derechos humanos del Concejo Municipal de Rosario.
El turno de Jáuregui
La citación a declarar del ex represor Luciano Adolfo Jáuregui, quien fuera comandante del II Cuerpo del Ejército, prevista para ayer, no se produjo y fue anunciada para hoy en la mañana según fuentes del juzgado federal Nº 4 de la ciudad. Jáuregui está entre los detenidos por orden del juez Omar Digerónimo –y de un magistrado de la Capital Federal– junto a otros seis militares retirados que participaron de la represión durante la última dictadura.
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