SUBIÓ UN 9% LA INVERSIÓN EXTRANJERA EN LA ARGENTINA
La Argentina ganó posiciones en una carrera en la que América latina quedó estancada en 2005 frente a otras regiones: las inversiones extranjeras directas (IED) ascendieron a US$ 4700 millones, con una fuerte recuperación respecto de la crisis de 2001 y una suba de un 9% en relación con 2004, aunque todavía lejos del promedio de la década pasada.
La Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (Cepal), en su informe anual, indicó que la Argentina permaneció en el cuarto lugar de la región en términos de IED, detrás de México (17.805 millones), Brasil (15.193 millones) y Chile (7208 millones).
El dato relevante es que tanto México como Brasil registraron caídas (muy importantes en el caso del socio más grande del Mercosur), mientras que Chile y la Argentina recibieron más capitales.
En total, el monto para la región ascendió a US$ 61.600 millones, una cifra similar a la de 2004, aunque en un contexto de rezago (junto con Asia) frente al mundo desarrollado. Según la Cepal, los flujos al mundo en desarrollo crecieron un 15%, mientras que en el caso de América latina apenas subieron un 4%, si se toma en cuenta el aporte de los centros financieros offshore, que aportaron 12.000 millones a las IED.
En particular, América del Sur recibió US$ 38.104 millones, con una caída del 1,1% respecto del año anterior. Pese a esta baja, la Cepal destacó que la recuperación de la Argentina y Colombia “resultan llamativas” e indicó que, en el caso argentino, “la expansión de las exportaciones y el crecimiento económico han mejorado notablemente las perspectivas para la inversión”, reflejada en una ampliación de la capacidad productiva de las empresas manufactureras. Este sector le ganó la puja al de servicios el año pasado, según los datos del organismo internacional.
El secretario general de la Cepal, José Luis Machinea, dijo en un diálogo telefónico con LA NACION desde la sede central del organismo, en Santiago, Chile, que “América latina exhibe una situación macroeconómica saludable y gobiernos más estables, pero no hay consenso en la región sobre ciertas reformas que deben realizarse para mantener el proceso de crecimiento”. Entre todos los cambios, uno de los más importantes -y que también se espera para la Argentina- parece ser un sistema tributario que brinde mayores certidumbres a los inversores de largo plazo.
“En Brasil falta consenso sobre la necesidad de frenar el gasto público, un problema que ya comienza a provocar problemas de competitividad; en la Argentina, la inversión crece en el tramo de la construcción y las pymes, pero faltan las grandes, y eso tiene que ver con la falta de certidumbre”, expresó el primer ministro de Economía durante el gobierno de la Alianza.
-¿Les preocupa a los inversores la tendencia del Estado a retomar un papel más importante en la economía?
-No se trata de una tendencia regional, sino más bien acotada a la Argentina y Bolivia. Y lo que se observa es que existe más discusión sobre el lugar que debe tener el Estado: hay que lograr una presencia más importante que en los 90, pero menor que en los 70.
-¿El Estado sabe gerenciar mejor que en los 80?
-Hay casos como el de Codelco, en Chile, y Petrobras, en Brasil, que demuestran una buena gestión; en la Argentina se pensaba durante la década del 90 que todo lo público era malo y eso fue una exageración, pero un regreso al Estado productor no sería positivo; el Estado debe regular y controlar, no producir-, concluyó Machinea.
El organismo afirmó que existe “poca inversión con potencial de generar externalidades positivas para el desarrollo económico local: mayor nivel tecnológico, capacidad para generar un escalonamiento de las actividades en cada sector y entre sectores”.
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