SUBIRÁN LOS PRECIOS DE LOS AUTOS CERO KILÓMETRO
Según varios presidentes de automotrices, en el segundo semestre del año aumentarán los precios de los vehículos 0 kilómetro en el mercado local alrededor de 5%, en parte por el impacto que tendrá el alza salarial que acordaron Ford, DaimlerChrysler y Volkswagen con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).
Así lo hicieron saber los ejecutivos en el 3er. Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires, que hoy abrirá sus puertas al público (ver aparte) y que ayer tuvo su jornada de presentación exclusiva para la prensa.
Sin embargo, más allá del optimismo del sector automotor por el regreso de la exposición (cuya anterior edición había sido en 2000) y por las proyecciones para 2005, que colocan a la producción en niveles similares a los de la década del ‘90, los ejecutivos de esta industria dejaron en claro por dónde pasan sus preocupaciones.
“Los precios de los autos seguro que van a subir después de este aumento de nuestros costos. Todavía es prematuro para saber qué porcentaje de aumento habrá, pero será lo que acepte el mercado”, dijo el presidente de Ford Argentina, Ted Cannis. “Si esto pasa una vez, la industria lo puede absorber, pero si pasa todos los años, la Argentina va a tener problemas para abastecer los mercados externos”, agregó.
Peugeot, que descansa en un convenio salarial que regirá durante todo este año, también considera que los precios treparán, aunque no sólo debido al incremento salarial. “Los valores de los vehículos van a subir alrededor de un 5% en lo que resta del año, pero no solamente por la disputa salarial, sino porque los precios de la materia prima en el mundo también subieron”, dijo el Presidente Peugeot Citroën, Luis Ureta Sáenz Peña.
Similar es el diagnóstico de DaimlerChrysler, que aquí produce el utilitario Sprinter. “En medio de la negociación salarial le dije al Ministro de Trabajo (Carlos Tomada) si él me iba a acompañar a Sudáfrica a explicarles a nuestros clientes que una protesta gremial hizo subir los costos en dólares de un 7 a un 8%. Y la verdad no le gustó demasiado”, dijo el Presidente de la empresa alemana en la Argentina, Manfred Müll. “Acá también aumentarán ese porcentaje”, agregó.
“Las ultimas negociaciones salariales fueron caras para todas las automotrices”, se quejó, por su parte, el presidente de GM para el Mercosur, Ray Young, cuya firma fue la primera en enfrentar reclamos sindicales.
“Cuando vemos el costo total, seguimos siendo competitivos, pero la tasa de aumento que se pactó no puede continuar en futuras negociaciones. Los incrementos que vengan deberán acercarse mas a la inflación porque nuestra principal preocupación es la competencia de China e India, con costos laborales que son la mitad de los del Mercosur y cuyos vehículos están empezando a entrar pese a los altos aranceles. Esperamos que el Gobierno entienda esto”, añadió Young. El ejecutivo admitió que el costo laboral representa solo el 2% del total del vehículo, pero advirtió que si el alza salarial en las automotrices se traslada a sus proveedores “se multiplica el efecto”.
A tono con la puesta en escena del la muestra, las automotrices también se encargaron de mostrar la recuperación del sector. Por caso, Toyota prevé que este año el mercado total llegue a 350.000 unidades, frente a las casi 300.000 de 2004 y a los pronósticos de hasta 380.000 de otros competidores.
El gerente de Relaciones Institucionales de Scania, Roberto Bernal, pronosticó que este año crecerán sus ventas internas un 20%. Young, de GM, opino que el Gobierno debería estimular el mercado nacional para llegar a 500.000 unidades vendidas, como está haciéndolo el brasileño para subir de 1,6 millones a 2 millones de unidades. Además, criticó la carga impositiva en ambos países. “En la Argentina los impuestos representan el 37% del precio final del vehículo, frente al 7% en Estados Unidos”, ejemplificó.
El presidente de Fiat Auto para América latina, Cledorvino Belini, reclamó medidas fiscales para reducir los costos, eliminar asimetrías con Brasil, potenciar el crecimiento del mercado interno y crear más empleo. Otro de los temas que preocupa al sector es la definición de una nueva política automotriz del Mercosur (PAM), después de que la administración de Néstor Kirchner decidiera el año pasado suspender la liberalización del comercio en 2006. El Gobierno quiere que cada empresa mantenga un intercambio equilibrado con Brasil, ya no por sector, y que aumente la cantidad de piezas locales de los vehículos argentinos.
“Creemos firmemente en las bases de la creación del Mercosur y eso orientó nuestras inversiones”, dijo el vicepresidente de Toyota para el Mercosur, Luiz Carlos Andrade Jr. “Por eso sería necesario que los gobiernos de la Argentina y Brasil definan reglas más claras y estables. Esta incertidumbre no afecta nuestras inversiones, pero influye en el corto plazo”, agregó.
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