SUBTES: LOS TRABAJADORES FINALMENTE LEVANTARON EL PARO
Tras analizar una propuesta que elevó anoche el Ministerio de Trabajo, los delegados de los trabajadores resolvieron esta madrugada levantar la medida de fuerza.
La asamblea se llevó a cabo en Constitución después de que los trabajadores abandonaron las vías para estudiar la oferta del Gobierno. La suspensión de la medida se prolongará hasta la próxima semana cuando se reúnan en Trabajo con los funcionarios gubernamentales.
Esta mañana, las líneas A. B, C y D de subterráneos y el Premetro funcionaban normalmente, en tanto que la línea E circulaba con un servicio limitado. Metrovías, la empresa concesionaria del servicio, informó que el subte A funciona cada 7 minutos 9 segundos, la B cada 7 minutos 20 segundos, la C cada 6 minutos 9 segundos, la D cada 7 minutos 9 segundos y la E solo entre Bolívar y avenida La Plata. Mientras que el Premetro corre cada 9 minutos 9 segundos.
Ayer por la tarde, Metrovías puso en marcha esta tarde un servicio de emergencia en las líneas A y D. Las formaciones volvieron a circular pasadas las 18, conducidos por personal jerárquico y con intervalos de 15 a 20 minutos.
El pico de tensión se vivió poco después de las 14, cuando la Policía desalojó a los trabajadores que bloqueaban las vías en la estación Primera Junta, de la línea A. Los efectivos se enfrentaron a los manifestantes y diez delegados gremiales fueron detenidos y luego liberados. El Ministerio de Trabajo, a esa altura, ya había exigido a las partes involucradas que cumplan con los servicios mínimos.
La Policía atribuyó la orden de despejar la estación de subtes al ministro del Interior. “Es una orden del ministro”, aseguró el comisario inspector Ricardo Faranna, quien tuvo a su cargo el operativo. La información fue confirmada por la propia cartera política: “Se basó en la necesidad de garantizar la circulación y evitar el riego de electrocución de los trabajadores”, dijo Aníbal Fernández.
El caos que se vivió en los túneles también impactó sobre la superficie: miles de vehículos -un 25 por ciento más que en días normales- provocaron un gran congestionamiento de tránsito en muchos sectores porteños, especialmente en el micro y macrocentro.
El gran movimiento vehicular se notó con fuerza en las avenidas Corrientes, Santa Fe y Belgrano. Tanto los colectivos, como taxis y remises, tuvieron una jornada de alta ocupación.
El eje del conflicto pasa por 188 empleados tercerizados de Metrovías, que buscan ser incorporados al convenio de la UTA. Al respecto, a fines del año pasado la empresa debió acatar una resolución para igualar las condiciones de trabajo de los vigiladores con los trabajadores de los subterráneos. Esto motivó cambios en la cantidad de horas de trabajo y un fuerte aumento en los salarios.
Ahora la discusión es en torno a que los trabajadores de la seguridad quieren “directamente” pasar a ser parte del gremio de la Unión Tranviaria Automotor. El convenio de la UTA se ha convertido en una presa codiciada para trabajadores que actualmente figuran en otros gremios.
Sin ir más lejos, hace unos 10 días, la Unión Tranviarios Automotor logró un aumento del 16% sobre el básico de convenio —que se agrega a una suma fija que oscila entre 400 y 500 pesos mensuales obtenida al inicio de las negociaciones— al concluir el acuerdo salarial de los trabajadores del Subterráneo.
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