SUEZ PLANTEÓ UNA TREGUA PARA ORDENAR SU SALIDA DE AGUAS
La asamblea de accionistas de Aguas Argentinas, que controla el grupo francés Suez, postergó hasta los primeros días de febrero el plazo fijado para definir el futuro de la empresa. Si no se destraba la venta de la empresa a otro grupo privado, al Estado no le quedaría otro alternativa que hacerse cargo del servicio.
Los accionistas de Aguas Argentinas resolvieron ayer pasar a un “cuarto intermedio” hasta el 8 de febrero, para tratar de lograr un “retiro ordenado” de Suez.
Al término de la asamblea que duró algo más de tres horas, Aguas Argentinas difundió un comunicado en el cual puntualizó los dos motivos que llevaron a posponer una definición.
Por un lado, justificó el cuarto intermedio en la necesidad de darle “un mayor margen a las negociaciones que actualmente se están llevando a cabo con el Gobierno y con potenciales compradores”. Y por otro lado, destacó que “ha propuesto al Estado diferir por algunas semanas el plazo previsto para restituirle el servicio, a fin de facilitar un proceso de transición ordenada”.
El grupo francés que controla Aguas resolvió abandonar el negocio en setiembre del año pasado, luego de que el Gobierno desistiera de otorgar los aumentos de tarifas que estaban previstos en la renegociación contractual.
Tras un fuerte cruce de acusaciones y amenazas de juicios, las autoridades y Suez consensuaron, antes de los elecciones, un retiro pacífico con la venta de las acciones a otro grupo privado.
Con el visto bueno oficial, los franceses comenzaron a hablar con los fondos de inversión Latinamerican Assets Management y Fintech. La negociación avanzó hasta el punto de que la empresa francesa y su controlada Agbar habían aceptado continuar al frente de la “operación técnica” de la empresa con una porción minoritaria de las acciones.
El acuerdo se trabó a mediados de diciembre, cuando los compradores fueron a definir con el Gobierno la nuevas condiciones para la prestación del servicio.
Los fondos Latam Assets y Fintech reclaman un ajuste tarifario del 20% promedio que las autoridades habían comprometido para este año. Ahora el Gobierno no quiere autorizar el incremento de tarifas porque teme que impacte sobre el índice inflacionario, que ha pasado a ser una de las preocupaciones centrales del presidente Néstor Kirchner.
Al problema tarifario se agregó otra cuestión conflictiva. Se trata del crédito de US$ 76 millones que Aguas Argentinas dejó de pagarle al BID a mediados del 2002. Cuando arrancó la negociación para la venta de las acciones de Suez se había acordado de palabra que ese pago iba a quedar a cargo del Estado. En cambio ahora, el Gobierno quiere que esa obligación siga a cargo de la empresa y de los nuevos accionistas.
Ante el eventual fracaso de las negociaciones con los fondos de inversión, desde el Gobierno salieron a barajar dos alternativas. Por un lado, la incorporación del grupo Eurnekian con algun tipo de subsidio para no tocar las tarifas. Y por otro lado, una eventual reestatización del servicio con en esquema similar al del Correo.
Más allá de las variantes en juego, si no hay acuerdo en los próximos días Suez y sus socios podrían repetir el portazo que dieron en Santa Fe y apostarían todas su fichas a los millonarios juicios que tienen entablados ante el CIADI.
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