SUEZ PODRÍA APURAR LA RESCISIÓN DEL CONTRATO DE AGUAS ARGENTINAS
Suez, la dueña de Aguas Argentinas, podría apurar la rescisión del contrato, forzando una salida del país que el Gobierno no parece terminar de aceptar. Sería a través de la no renovación de garantías vencidas.
A fines de enero pasado, el Gobierno ejecutó garantías a Aguas Argentinas por multas que la empresa no había pagado. Esas garantías estaban constituidas a través de una aseguradora, Zurich, que canceló el pago al Estado, y ahora reclama que la concesionaria le devuelva el dinero. “No hay duda de que Aguas le reintegrará los 38 millones de pesos pagados a la aseguradora —dicen quienes siguen de cerca la evolución de la empresa—, pero las dudas se plantean respecto a si pagará o no para constituir una nueva garantía equivalente”.
Aguas tiene garantías constituidas por 150 millones de pesos, por obligación contractual. No tener ese monto actualizado es causal de rescisión de contrato.
“Pero es difícil pensar en los franceses sacando otra vez dinero del bolsillo para pagar garantías —dijo una fuente privada—. Le van a devolver a la aseguradora lo que esta pagó, eso seguro. Pero tomar otra garantía, parece más complejo”.
Suez tendría una semana de plazo para reponer las garantías. “Pero ellos pueden empujar al Gobierno a que les rescinda el contrato no reponiéndolas”, se especula en el mundillo de la negociación por la venta Aguas.
Días atrás, el presidente de Aguas, Jean Bernard Lemire, dijo en una reunión empresaria “no nos dejan irnos, el Gobierno no acepta armar una salida organizada de la concesión”. Es que en el Ejecutivo están buscando que algún empresario compre las acciones de Suez en la compañía, y así destrabar la situación de la concesión.
En ese rumbo, y según todas las interpretaciones a pedido del Gobierno, el empresario Eduardo Eurnekian estuvo la semana pasada en París y Bruselas, tratando de cerrar algún acuerdo por la compra de esas acciones. En la misma delegación que lo acompañó “la discusión es muy difícil, no hay avances”.
Aprovechando ese impasse, mañana volará también a París otra delegación argentina, esta integrada por ejecutivos de Latin American Assets Managmente y Fintech, los fondos de inversión que hicieron una propuesta por la compra de las acciones.
“El problema sigue llamándose 300 millones de dólares”, dicen los empresarios. Es lo que Suez pide por sus acciones, como compensación de la deuda con el Banco Mundial y el BID que hizo semanas atrás y que ahora quiere equilibrar en sus balances. Hasta fines de 2005, el Gobierno aceptaba que hubiera un aumento de tarifa para compensar ese monto. Pero en diciembre, cuando empezó el raid antiinflación del Ejecutivo, se borró del mapa la posibilidad de un alza tarifaria.
Si Suez decidiera reponer la semana próxima las garantías y estas negociaciones siguen adelante, el 31 del mes próximo es otra fecha clave: ahí vencen los $ 150 millones del total de las garantías. Y las dudas de que las repongan son proporcionales al tamaño de la cifra.
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