SUFICIENTES NOMBRES PARA SER FAVORITOS
No es habitual que un mismo plantel –con la excepción de tres nombres que no se repiten– encadene dos competencias importantes con unos pocos días de diferencia entre una y otra. Pero así lo quiso Marcelo Bielsa, que dirigirá en los Juegos Olímpicos a la base del seleccionado que viene de perder la final de la Copa América ante Brasil. Apenas 17 días separan a la definición en Perú con el debut ante Serbia y Montenegro, en Patras. Esta continuidad de objetivos debería dar por resultado un equipo con rodaje, que ya superó largamente la etapa experimental. La Argentina llega con un grupo de futbolistas que formó el núcleo del conjunto mayor, lo que la sitúa por encima de sus rivales.
Por más de un motivo, el objetivo de este Sub 23 tiene forma y lustre de medalla dorada. Así lo demanda el presente y lo exige una historia que tiene como cuenta pendiente una coronación olímpica.
La actualidad señala a un plantel con mucho roce, experimentado, fuerte y competitivo. Los 15 que están en Atenas y que redondearon una muy buena campaña en la Copa América son Ayala, Heinze, Coloccini, Mascherano, Clemente Rodríguez, Luis González, Medina, Tevez, D’Alessandro, Saviola, César Delgado, Rosales, Cristian González, Mariano González y Figueroa. A ellos se sumaron los dos arqueros, Lux y Caballero, y Burdisso, quienes participaron en la obtención de la clasificación en el Preolímpico de Chile, en enero último. Salvo los dos guardavallas y Medina, los demás ya tienen partidos en el seleccionado mayor. Como reservas, para cubrir reemplazos por fuerza mayor, quedarán Ustari, Gonzalo Rodríguez, Leandro Fernández y Maximiliano Rodríguez.
Este seleccionado creció mucho y se afianzó en la Copa América, pero deberá superar la frustración y el golpe anímico de haber perdido por penales la final ante Brasil cuando parecía que la tenía ganada. Varios de los más jóvenes, como Mascherano y D’Alessandro, expresaron que aquello fue la mayor decepción de sus carreras. Otro aspecto por considerar será la resistencia al desgaste y al cansancio por la acumulación de competencias. Tanto los jugadores que provienen de clubes europeos como los que actúan en nuestro país prolongaron el final de la temporada con la Copa América y los Juegos Olímpicos, sin lugar para el descanso o las vacaciones. Habrá que ver hasta qué punto la motivación y el desafío deportivo podrán más que la fatiga. Tampoco es un dato menor que la Argentina, en la etapa clasificatoria, disputará tres partidos en seis días, si bien esa exigencia la tendrán los demás equipos.
De acuerdo con la composición del plantel, cabe deducir que Bielsa se inclinará por la vuelta a la defensa con tres zagueros, ya que el único marcador de punta natural es Clemente Rodríguez. A la hora de reforzar la formación con la elección de los tres mayores de 23 años, el entrenador hizo hincapié en el blindaje de la defensa con los duros y potentes Ayala –intervendrá en los Juegos por segunda vez, tras su paso por Atlanta 96– y Heinze.
De alguna manera, la fisonomía del equipo pasa por la madurez defensiva y la juventud creativa del medio hacia adelante, con Mascherano, Tevez, D’Alessandro, Saviola y Delgado. La designación del otro mayor, Cristian González, está destinada a fomentar el optimismo y el espíritu positivo que deben reinar en el vestuario.
En busca de los cuartos de final, la Argentina tendrá un debut exigente, quizás ante el escollo más complejo: Serbia y Montenegro, 2a en la clasificación del Europeo, detrás de Italia. Por tradición, los jugadores balcánicos son versátiles y competitivos. Túnez, perteneciente a la Africa árabe, no surge como un adversario tan imprevisible y atlético como los que llegan de la Africa negra: Ghana y Mali, dispuestos a tomar la posta continental de Nigeria y Camerún, campeones olímpicos en 1996 y 2000, respectivamente. La selección cerrará el grupo ante Australia, un conjunto que se apoya bastante sobre el despliegue y que en el equipo tiene a un delantero interesante, Aloisi (Osasuna), y a otros jugadores tratando de abrirse paso en varias ligas europeas.
En la carrera al título, la Argentina se librará de algunas potencias que no obtuvieron la clasificación para los Juegos. Una de ellas, quizá la principal, es Brasil, imposibilitado de conquistar lo único que le falta para completar el póquer de títulos mundiales que atesora en mayores, Sub 20 y Sub 17.
De Europa también habrá ausencias significativas: no estarán España, Alemania, Francia ni Inglaterra. En cambio, como un hipotético adversario asoma Italia, que contará con el atacante revelación de la última temporada del calcio: Gilardino, autor de 23 goles con Parma. Entre los tres mayores que designó el técnico Claudio Gentile –ex campeón como jugador en el Mundial de España 82– se destaca Andrea Pirlo, el exquisito medio centro de Milan. También estarán Pelizzoli, arquero titular de Roma, y Ferrari, defensor de Parma. Otra amenaza puede ser Portugal, con su juvenil estrella, Cristiano Ronaldo, extremo de Manchester. En síntesis, cualesquiera que sean los riesgos, ninguno atenúa la condición de favorito de la Argentina.
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