SUIZA VENCIÓ A COREA DEL SUR Y SE CLASIFICÓ
Suiza consiguió el pasaje a octavos de final. Le pegó dos cachetazos a Corea y lo envió para Asia. En el segundo gol hubo polémica, los coreanos protestaron, pero el árbitro argentino, Horacio Elizondo, no dudó y cerró una buena actuación. Además, se convirtió en el tercer juez de la historia de nuestro país en dirigir tres partidos en un Mundial. Los anteriores habían sido Angel Coerezza y Juan Carlos Loustau. Ahora Suiza chocará con Ucrania, el lunes en Colonia.
“Lo del 2002 no fue casualidad”, dijo antes del partido entre Suiza y Corea del Sur, la figura del equipo oriental, Ji Sung Park. Eso es lo que buscaba salir a demostrar el equipo dirigido por el holandés Dick Advocaat, que cuatro años atrás llegó a las semifinales del Mundial, claro, como local. Suiza llegaba más tranquilo. Había más “resultados posibles” a su favor. Este encuentro se jugaba con una oreja en Colonia, donde Togo y Francia también definían su suerte por el Grupo G.
Mientras tanto, en Hannover, ambos se estudiaban mucho en los primeros minutos. Los coreanos muy tímidos, y los europeos algo imprecisos. El técnico de Suiza, Kobi Kuhn, decidió incluir como titular para este partido a Hakan Yakin, ese enganche que pudo haber jugado en Boca. Y mal no le fue… Desde el pie zurdo del número 22 llegaron las mejores oportunidades para Suiza. En el “Mundial de la pelota parada”, es fundamental tener un jugador con una pegada excelente, como Yakin. Tranquillo Barnetta fabricaba las jugadas por derecha y los inexpertos defensores coreanos le cometían la falta una y otra vez. Así llegó la ventaja para Suiza, que lo clasificaba primero en su zona.
A los 22, Yakin envió el centro desde la derecha. Philippe Senderos se elevó más que todos y cabeceó, primero a la pelota y luego a la cabeza de su marcador Jin Cheul Choi. El emblema del equipo, el que mantiene el equilibro, el que grita desde el fondo, el que ordena, el que marca. El que juega con la sangre caliente. Cabezazo con furia y 1-0. El choque posterior de cabezas le corto la nariz a Senderos y la ceja derecha a Choi. El festejo del gol, también fue con sangre… Una marca registrada de Senderos.
Entre Yakin, Barnetta, Frei y Cabanas manejaban la pelota adelante, y Corea no reaccionaba. Sobre el final los gritos desesperados de Advocaat despertaron a sus jugadores. A los 42, entre Jin Kyu Kim y Ho Lee no pudieron empujar la pelota a la red tras una mala salida de Pascal Zuberbuehler, en el área chica. Y a los 44, el arquero se reivindicó. Chun Lee remató desde afuera y el uno tapó bien al córner. 1-0, Suiza a octavos, Corea a casa. Pero faltaban 45 minutos…
En el segundo tiempo Suiza durmió el partido. Toques cortos, cuidando la pelota, sin pasar sobresaltos; y atento para salir rápido de contra. Corea intentaba con más orgullo que fútbol, pero casi siempre chocó con la durísima defensa suiza, de las mejores del torneo, o con el arquero Zuberbuelher.
Senderos tuvo que salir en el complemento. Su nariz no dejaba de sangrar. El gol le costó caro al defensor. Pero ingresó Johan Djorou, y no desentonó. Advocaat también metió mano en su equipo. Mandó a la cancha a su “salvador”: Jung Hwan Ahn, el delantero figura en el 2002 y autor del gol de la victoria ante Togo. De todas formas, no era cuestión de nombres. No hubo ideas en Corea. No fue claro para atacar, y con las ganas solas no alcanza.
Los goles de Francia desde Colonia retumbaron fuerte en Hannover. La “Marea Roja” de Corea que colmó el estadio, de repente se silenció casi en forma unánime. Sí o sí, Corea necesitaba empatar el partido. Algo que nunca llegó… A los 18, Cabanas habilitó a Frei en una contra con mucho vértigo. El delantero del Rennes de Francia sacó un remate violento que reventó el primer palo del arco coreano. Era un aviso. A los 31, Frei liquidó la historia. Hubo polémica, pero Horacio Elizondo no dudó en ningún momento. Frei estaba en posición adelantada, pero recibió un pase atrás de un defensor coreano. El línea Rodolfo Otero levantó al bandera. Frei definió y gritó el segundo. Todo muy confuso. El árbitro argentino, decidió convalidar el tanto porque la habilitación fue de un defensor. 2-0 y fin para el sueño coreano en Alemania. 2-0, dueño del Grupo G y octavos de final para Suiza. Merecido lo de los europeos.
El partido se fue con la impotencia de Corea y la solidez suiza. Lo del 2002 no fue casulaidad, dijeron los coreanos. Pues su eliminación tempranera en Alemania tampoco lo es. Suiza se prepara confiado. En octavos deberá enfrentar a Ucrania, el lunes en Colonia. Y esa será otra historia…
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