SUPERCLÁSICO: LOS HINCHAS HICIERON LARGAS COLAS PARA COMPRAR UNA ENTRADA
El primer Superclásico del año entre River y Boca, que se jugará el sábado en Mar del Plata, genera una enorme expectativa y así quedó demostrado hoy en las colas que hicieron los hinchas para poder comprar una entrada. La venta arrancó temprano, con un incremento, como estaba previsto, en el valor de las plateas, mientras que las generales saldrán igual que en el resto de los partidos del verano.
La platea descubierta costará 20 pesos, la cubierta alta 30, la baja 35 y los palcos se podrán conseguir por 50. Las entradas se pueden adquirir en el estadio mundialista, en el club Kimberley, en la Liga Marplatense de fútbol y en el local céntrico de la firma Open Sport.
Las generales, que siguen costando diez pesos, se agotarán -casi con seguridad- en las próximas horas, mientras que los organizaron calculan que el sábado quedará un remanente de las plateas más caras.
Por otra parte, se prepara para el sábado un imponente operativo de seguridad, que tendrá la presencia de más de mil efectivos, con un estricto control en rutas, en terminales de micros y trenes, y un seguimiento especial de todo grupo de hinchas que se considere que pueda generar disturbios.
En los últimos cuatro superclásicos jugados entre River y Boca en Mar del Plata hubo graves disturbios. En el 2000 barras del equipo de la Ribera se enfrentaron entre sí en el playón de acceso al estadio y la pelea derivó en la muerte de uno de sus líderes: Miguel Cedrón, conocido como Miguel de Lomas. Al año siguiente, barras de River se enfrentaron con La Policía, que en forma insólita (por eso echaron en aquella oportunidad al jefe de la Departamental, el ex comisario Carmelo Impari) ingresó a la tribuna para sacarle una bandera a los hinchas millonarios.
La gresca, en esa ocasión, fue descomunal, tuvo cientos de heridos, el estadio destrozado y el partido, por los gases lacrimógenos, fue suspendido durante varios minutos.
En el 2002, otra vez hubo pelea dentro de la cancha, cuando los barras de River y Boca se enfrentaron en la zona de la platea descubierta a golpes de puño y con armas blancas. Cuando el equipo de Carlos Bianchi ganaba 4 a 0, el partido se suspendió.
El año pasado, comparado con los anteriores, fue más tranquilo, pero ocurrió otro hecho insólito: desde la platea, un hincha de River arrojó una bomba de estruendo que provocó que se prendiera fuego la media del lateral Hugo Ibarra, quien no tuvo problemas por el rápido accionar de los bomberos.
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