SUPUESTO ATENTADO CONTRA BUSH
El servicio secreto estadounidense investiga una confusa versión según la cual habrían arrojado una supuesta granada, que no explotó, contra el presidente George Bush, durante su visita a Georgia, la última escala de su gira por Europa. La información surgió horas después de que el jefe de la Casa Blanca abordara el avión de regreso a Washington.
El servicio secreto admitió que aún no podía confirmar si el artefacto, que fue recogido por la seguridad a unos 30 metros del escenario donde hablaba el jefe de la Casa Blanca, en la Plaza de la Libertad de Tiflis, la capital de Georgia, era una granada de mano real o falsa. Tampoco podía asegurar si el objeto había sido arrojado específicamente contra Bush, el primer presidente estadounidense que visitó esa ex república soviética.
“Luego de que el presidente dejó Georgia, las autoridades de ese país nos comunicaron que durante el discurso del jefe de Estado un artefacto descripto como una posible granada de mano fue arrojada a unos 30 metros del escenario”, señaló el vocero del servicio secreto, Jonathan Cherry.
Según las autoridades de Georgia, la supuesta granada golpeó contra una de las miles de personas que se congregaron en la plaza para escuchar a Bush, y luego cayó al piso, pero no explotó.
De acuerdo con el informe que recibieron los investigadores estadounidenses, un agente de seguridad georgiano recogió el artefacto y lo alejó de esa zona, donde decenas de miles de personas se amontonaron para ver y escuchar al presidente de Estados Unidos. Al parecer, la multitud no registró el incidente, que sólo se difundió varias horas más tarde.
La cadena de noticias estadounidense NBC News informó, citando el servicio secreto, que el oficial que lo encontró “se fue corriendo” con el artefacto, que fue “neutralizado en forma segura”. Según la misma fuente, el seguro de la aparente granada había sido quitado.
“Hasta el momento, el servicio secreto no ha visto el artefacto. Tenemos agentes en Tiflis, que están trabajando con el FBI, el Departamento de Estado y las autoridades de seguridad de Georgia, para investigar a fondo este asunto”, agregó Cherry.
Por su parte, el portavoz del Ministerio del Interior de Georgia, Guram Donadze, desmintió en un principio que una granada hubiese sido arrojada cerca de Bush y calificó la versión como una “mentira”. Pero más tarde, informó que el secretario del Departamento de Seguridad de la ex república soviética, Gela Bezhuashvili, dará hoy más precisiones sobre este tema.
Más allá de la veracidad de estas informaciones, lo cierto es que durante su visita a Tiflis, Bush fue recibido como una estrella de rock. Miles de personas con banderas de Estados Unidos y de Georgia se congregaron en la plaza pese al sol abrasador. El presidente estadounidense aseguró a una multitud que Georgia puede contar con el amplio apoyo de Washington a su proceso de reformas democráticas. Y señaló que los georgianos “han demostrado al mundo que un pueblo decidido puede alzarse y reclamar su libertad frente a unos gobernantes opresores”.
Este contenido no está abierto a comentarios

