SURGEN DATOS QUE PODRÍAN REACTIVAR LA INVESTIGACIÓN DEL ATENTADO A LA AMIA
A 12 años del atentado contra la AMIA, la investigación judicial parece focalizada en una de las pocas cosas que quedaron en pie de la cuestionada actuación del ex juez Juan José Galeano: la camioneta que se habría usado como coche bomba para matar a 85 personas. Ahora, los investigadores tienen en la mira cuatro camionetas que habrían aportado la carrocería del coche bomba y esto podría reactivar la investigación.
El tribunal oral que hace un año y medio anuló la investiga ción de Galeano y absolvió a los acusados dio por probado que la AMIA explotó por un coche bomba armado con un motor que había pasado por las manos de Carlos Telleldín. Como no se pudo establecer que supiera para qué iba a ser usada la camioneta, Telleldín fue absuelto.
Telleldín era un doblador de autos. El motor que apareció en la AMIA era de una Trafic incendiada que él le había comprado a Alejandro Monjo. Este, a su vez, se la había comprado a una compañía de seguros. Ese camino fue fácil de seguir una vez hallado el motor entre los escombros de la AMIA. Pero en el juicio no se pudo probar que ese motor se hubiera montado en la carrocería de la Trafic que le habían robado a un disc-jockey, como se creía.
“No se pudo establecer con certeza cuál fue la carrocería empleada, como tampoco lo hicieron los fiscales en el requerimiento de elevación a juicio ni las partes acusadoras en el juicio oral”, dijo el Tribunal Oral Federal 3 en su sentencia de 2004. Es más, Telleldín había armado ese año (1994) más de una Trafic con partes robadas, quizá tres.
El problema fue el tipo y modelo de Trafic. Al parecer, la usada en el atentado no era de puerta trasera sino lateral. Por ello, en base al nuevo parámetro de búsqueda, los investigadores iniciaron una nueva pesquisa.
Según pudo saber Clarín, la actual investigación redujo a cuatro el número de Trafic que podrían haber aportado la carrocería del coche bomba. Y uno de sus propietarios o ex propietarios sería “sospechoso”, dijeron a Clarín fuentes allegadas a la causa.
Las fuentes consultadas estimaron que antes de fin de año puede llegar a haber novedades sobre el caso. Cautos, los investigadores también trabajan sobre un entrecruzamiento telefónico que mantienen en secreto. También es probable que en los próximos meses se refuerce el pedido de búsqueda de los iraníes sospechados de haber ordenado o planificado el atentado, cuya captura ordenó Galeano. Mientras, en la causa por las irregularidades, el juez Ariel Lijo resolverá después de las vacaciones de invierno si procesa al ex juez.
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