SUSPENDEN AL ALUMNO DE LA BOMBA
Un alumno de una escuela de Paraná, con excelentes calificaciones, fue suspendido del establecimiento educativo, luego de que las autoridades iniciaran una investigación, en la que se lo responsabilizó de haber colocado un artefacto explosivo, para evitar que una compañera fuera abanderada.
El rector de la Escuela de Comercio N° 1 de la capital entrerriana, Miguel Langhi, manifestó a los medios que “el chico reconoció haber participado del hecho” y agregó que como primera medida “se dispuso suspenderle el ciclo lectivo y darle por aprobado el año, debido a que tiene excelentes notas y las clases están a punto de finalizar”.
La semana pasada, una caja sospechosa, que en su interior contenía dos botellas con pólvora y un detonador, fue encontrada en una escuela de la capital entrerriana y tuvo que ser retirada del lugar por Bomberos.
La conmoción que generó el hallazgo de la caja obligó a las autoridades de la escuela a realizar una investigación, que estuvo a cargo de la vicerrectora y de una psicopedagoga del establecimiento.
Ambos docentes encararon un trabajo dinámico en grupo y le pidieron a los alumnos que escribieran qué era lo que había pasado y quién había sido, según sus criterios, el que había colocado el artefacto.
Langhi aseguró que “los compañeros difundieron el nombre del chico de 16 años que pudo haber puesto la caja”, que es un estudiante de destacada trayectoria dentro del instituto, porque ha sido ganador de varias olimpíadas científicas en Paraná y la región.
El rector dijo que le comunicó el resultado de la investigación a los padres del alumno, quienes quedaron sorprendidos por la revelación, porque su hijo no tenía ningún antecedente de este tipo.
El docente consideró que el chico pudo haber procedido de esa manera por “los celos que le generaron las buenas notas de una compañera de estudios, que podría ubicarse como una potencial competidora para la obtención de la bandera de ceremonias de la escuela”.
En una segunda etapa, el Consejo Consultivo Académico y el Consejo General de Educación resolverán qué tipo de sanción se le aplicará al estudiante, entre las que no se descarta la expulsión.
Langhi comentó que, generalmente, las amonestaciones se aplican en faltas menores, y remarcó que con este caso “se está ante una acción que es grave y violenta y que atenta contra el código de convivencia”.
Este contenido no está abierto a comentarios

