Suspenden la “construcción de Villas Turísticas” dentro del Parque Nacional Iguazú

Vecinos de Iguazú exigirán que en 24 Horas se les notifique la cancelación del proyecto “Oportunidades Naturales”.
Por la presión de la sociedad que se manifestó en contra del proyecto, y bajo el paraguas de “continuar estudiando el impacto ambiental” del proyecto, Alfredo Schiavoni anunció que habló con el ministro del Interior Rogelio Frigerio y las autoridades de Parques Nacionales y decidieron suspender la iniciativa.
Sin embargo, el mismo Schiavoni aclaró que no se eliminó el proyecto, sino que se seguirá estudiando “el impacto ambiental y de qué manera se podrá avanzar” en este proyecto o similares.
El conflicto
En una asamblea realizada el 6 de febrero por la tarde en la Plaza San Martín de Iguazú, vecinos de esa ciudad decidieron que presentarán una escrito mañana en la intendencia del Parque Nacional, exigiendo que se les notifique la cancelación de la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional , que busca generar inversiones del sector privado en las áreas naturales protegidas y que tiene al predio que rodea a las Cataratas como uno de los puntos a licitar.
En caso que no obtengan una respuesta favorable, los asambleístas no descartaron volver a cortar el ingreso a la maravilla natural. El martes realizaron por primera vez esa medida de fuerza e impidieron el acceso al Parque, por casi a 10 horas, tanto a turistas como al personal que trabaja en ese lugar
Voces encontradas
El proyecto al que se oponen los manifestantes se denomina “Oportunidades naturales: inversión privada para el desarrollo de servicios turísticos en áreas protegidas” y fue presentado en diciembre de 2018 en Iguazú por el Consejo de Federal de Turismo y el Consejo Federal de Ambiente. En la oportunidad, Eduardo Ceccoti, director de Uso Público de la Administración de Parques Nacionales, había negado que se trate de “villas turísticas” y aseguró que lo que se pretende desarrollar dentro del Parque son “proyectos aislados de baja escala, de no más de tres hectáreas y media cada uno, distantes entre sí, con no más de treinta módulos habitacionales, todos en un entorno de amplia normativa de sustentabilidad y cuidado ambiental”.
La confrontación entre las autoridades nacionales y los manifestantes en contra de la construcción de estos espacios radica en que, por un lado los grupos ecologistas entienden que los Parques Nacionales son espacios de conservación y que cualquier proyecto que incluya algún tipo de explotación económica debería darse fuera de esos lugares.
Otro de los puntos donde surge discrepancia tiene que ver con el planteo de que ninguno de los alojamientos que se instalen dentro del parque terminará generando un impacto positivo considerable en la economía de Puerto Iguazú, debido a que los turistas que se alojen allí ni siquiera pasarían por la ciudad.
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