SUSTO EN UNA DISCO DE ESPERANZA POR UN INCENDIO
En momentos donde todos los boliches bailables son mirados con atención teniendo en cuenta lo sucedido con la tragedia de Capital Federal, las autoridades municipales y los propietarios de boliches bailables de Esperanza no dejaron de extremar los controles.
Fue así que en la tarde del viernes pasado y en la tarde del sábado autoridades municipales recorrieron las instalaciones de los tres boliches bailables de la ciudad: Coolto Disco, Instinto y Nepol Disco Tropic. En la fiesta de año nuevo que realizaron los tres centros de diversión no se produjeron inconvenientes ni hechos policiales de destacar.
En la madrugada del domingo 2 de Enero el boliche Nepol Disco Tropic sufrió un incendio menor en el cielorraso minutos antes que comience su actuación el Grupo Cali.
Según los propios encargados del centro de diversión, las luces que el Grupo Cali colocó en torre para su actuación habrían tomado temperatura y encendido parte del cieloraso del boliche.
Cuando esa temperatura se transformó en fuego los interruptores de electricidad ya habían “saltado” y las luces de emergencia se habían encendido.
Como el incidente se produjo ante la mirada de todos los asistentes ya que fue en la parte superior del escenario, el público ganó las puertas y las salidas de emergencia totalmente habilitadas desconcentraron a la multitud en menos de un minuto.
Al finalizar la extinsión del incendio con la carga de dos matafuegos el boliche tenía a todo su público en los amplios patios, hecho ahora valorado por la tranquilidad con la cual se pudo desarrollar todo.
Propietarios de la disco, el grupo musical, autoridades municipales y policiales decidieron finalizar el espectáculo y devolver el dinero a los asistentes, los cuales no habían salido del complejo de diversión.
La foto de EDXD tomada en la tarde del domingo muestra las consecuencias del accidente y la cercanía del lugar en el cual se encontraba el matafuego que fue utilizado para apagar el fuego. Los propietarios del lugar de diversión no salían de su asombro por la repercusión que había tomado el incidente y buscaban aclarar que todo había funcionado correctamente.
El hecho menor tomó a la ciudad con “sensible” preocupación al considerar lo sucedido en Capital Federal en la noche del 30 de diciembre pasado, pero en este caso con prevensiones y reacciones que estuvieron a la altura de las circunstancias y que no serían noticia en otros tiempos.
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