SW: INVESTIGAN LLAMADAS DESDE EZEIZA
Elena Toimil Batán y José Ramón González Villar, los dos ciudadanos españoles detenidos en España sospechados de ser la conexión europea del contrabando de casi 60 kilos de cocaína en un avión de Southern Winds (SW), recibieron varios llamadas a sus teléfonos celulares desde el aeropuerto internacional de Ezeiza. Una de las comunicaciones se realizó desde el teléfono asignado a la jefatura Ezeiza de la Fuerza Aérea.
Así lo informó a LA NACION una inobjetable fuente judicial, que agregó que las llamadas se realizaron desde aparatos telefónicos fijos hacia teléfonos celulares registrados en la Argentina y que habrían sido utilizados por Toimil Batán y González Villar en sus últimas visitas en el país.
Ahora, la Justicia quiere determinar quiénes son las personas que llamaron a Toimil Batán y González Villar. Una fuente con acceso al expediente dijo a LA NACION que la mayoría de las llamadas se realizaron desde conmutadores centrales del aeropuerto de Ezeiza y que a esos aparatos tenían acceso gente de la Fuerza Aérea, la disuelta Policía Aeronáutica Nacional (PAN), Migraciones y Aeropuertos Argentinos 2000.
Hasta el 11 de febrero último, el comodoro Alberto Beltrame fue el jefe aeroportuario de Ezeiza. Su hijo, Walter Beltrame, ex encargado de atención de pasajeros frecuentes de la línea aérea Southern Winds (SW), está procesado con prisión preventiva, acusado de contrabando agravado de estupefacientes.
Un vocero de la Fuerza Aérea dijo a LA NACION que se entregó toda la documentación pedida por la Justicia sobre este tema.
Para la Justicia fue Walter Beltrame quien ordenó embarcar las cuatro valijas donde estaban escondidos los casi 60 kilos de cocaína. Las maletas viajaron en el vuelo 6420 de SW que despegó del aeropuerto de Ezeiza el 16 de septiembre de 2004 y tenían pegado un sticker con la leyenda “Embajada Argentina en España”.
“El comodoro Beltrame no tiene ninguna relación con Toimil Batán y González Villar. Nunca se comunicó telefónicamente con ellos. Si hubo alguna llamada desde el teléfono asignado a la jefatura Ezeiza de la Fuerza Aérea, la hizo Walter Beltrame, que nunca negó tener una relación laboral con los ciudadanos españoles”, explicaron a LA NACION Stella Maris Castelli y Ricardo Russian, abogados de Walter Beltrame.
La misma inobjetable fuente judicial que informó sobre la llamada desde el teléfono asignado a la jefatura Ezeiza de la Fuerza Aérea, dijo a LA NACION que el 16 de septiembre de 2004, día que se embarcaron las cuatro maletas con la droga en el avión de SW, hubo una comunicación telefónica entre la pareja española y Juan David Aristizábal Tabares.
Aristizábal Tabares es un remisero colombiano que fue detenido en Medellín, Colombia, sospechado de ser el chofer de un Fiat Uno rojo en el que llegaron dos de las cuatro valijas con la droga al aeropuerto internacional de Ezeiza.
Castelli y Russian afirmaron que Walter Beltrame nunca se comunicó con Aristizábal Tabares ni con ningún otro ciudadano colombiano involucrado en la causa.
“Walter Beltrame es el único de los imputados que nunca se desdijo”, agregaron Castelli y Russian.
Para determinar todas las comunicaciones que hicieron y recibieron Toimil Batán y González Villar, el 10 del actual, el juez a cargo de la causa, Bernardo Vidal Durand, solicitó al Departamento de Aduana e Impuestos Especiales del Reino de España el listado de llamadas entrantes y salientes de los teléfonos celulares registrados en España y que pertenecerían a la pareja española.
Según informó una fuente judicial a LA NACION, el magistrado del caso de las “valijas voladoras” quiere saber a quiénes llamaron y quién llamó a Toimil Batán y González Villar el 5 y 12 de diciembre de 2003, el 12 de agosto, el 30 de septiembre, el 27 de noviembre y el 5 de diciembre de 2005. Esos días, la pareja española estuvo en Buenos Aires.
Una fuente con acceso al expediente dijo que hay que analizar las llamadas telefónicas que hizo desde España el cabo primero de la Policía Federal Andrés Machado, que viajo a Madrid enviado por SW para investigar el escándalo. “Hubo dos llamadas muy sospechosas”, dijo el informante.
Según agregó una fuente judicial consultada por LA NACION, otros de los pedidos que Vidal Durand le hizo el 10 del actual al Departamento de Aduana e Impuestos Especiales del Reino de España son los movimientos migratorios de Jorge Francisco Alonso, un ciudadano argentino detenido en Valencia acusado de contrabando de estupefacientes y que en la Argentina purgó una condena por ser considerado el jefe de una banda de narcotraficantes en el caso Operación Langostino.
Droga en balizas
Vidal Durand quiere conocer “los movimientos migratorios de Alonso registrados en el Aeropuerto Internacional de Barajas en el transcurso de los años 2004 y 2005”, informó a LA NACION una fuente con acceso a la causa.
En mayo último, Alonso fue detenido en Valencia, España. En su equipaje llevaba 28 kilos de cocaína escondidos en balizas.
Ahora la Justicia investiga si tuvo relación con el caso de las “valijas voladoras”.
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