SYLVESTRE BEGNIS: “EN SANTA FE NO HAY CASOS DE DESNUTRICIÓN INFANTIL”
El titular de la cartera sanitaria recordó que el tema de la desnutrición ha sido una preocupación muy grande en el país sobre todo a partir de lo que ocurrió en algunas otras provincias pero aseguró que en Santa Fe no hay casos graves de desnutrición infantil estructural.
“Hay una encuesta provincial de nutrición que lleva cuatro años y que es la que muestra estos resultados y también hay una de carácter nacional en la cual Santa Fe fue una de las provincias tipo de la cual comenzamos a tener los resultados y que son coincidentes con la encuesta provincial”, aseguró el funcionario.
Como es lógico pueden aparecer casos aislados siempre en todas las provincias, con familias indigentes, con cierto descuido, muchas alejadas de los centros urbanos.
Los únicos desnutridos graves que tiene la provincia no suman mas de 30 y se corresponden a niños que padecen enfermedades neurológicas congénitas, son esos chicos a quienes es imposible hacerlos engordar, son espásticos entre otras características.
El ministro de Salud consignó que “en toda la provincia hay 10.200 chiquitos con bajo peso, el 99 por ciento de estos está relevado, fichado, recibe atención y asistencia alimentaria”.
Esto no excluye que en algún domicilio, como ha ocurrido, un chico enferme, permanezca un mes en cama, no pueda comer y que por ende caiga el peso y que luego haya que recuperarlo.
Pero no existen en la provincia desnutridos graves, muy por el contrario la cantidad de desnutridos de bajo peso son muy limitados y están todos controlados y bajo asistencia alimentaria.
La asistencia que se ha brindado a las madres ha permitido bajar el ìndice de mortalidad infantil a 11.5 por mil, arrancando de un 13.6 en el año 2003 y cuando la media nacional es 13.9 por mil. Cuando finalice este año vamos a estar en 10.5 o aún por debajo de este cifra.
El Dr. Silvestre Begnis explicó que la llamada ‘población golondrina’ es la más difícil de captar, viene en la zafra , en la cosecha, provenientes muchas veces de fuera del país como Paraguay o Bolivia, pero afortunadamente en los hospitales no se hace ningún tipo de discriminación, la gente es rápidamente asistida.
Son familias que trabajan por ejemplo para la cosecha de la frutilla o de algodón y en ese caso no se los puede considerar como habitantes propios porque son transitorios; pero cuando retornan lo hacen con medicación, si han estado enfermos están curados, se llevan tratamiento y generalmente mejoran mucho en su nutrición.
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