TABARÉ INICIA GIRA REGIONAL SIN LA ARGENTINA EN LA AGENDA
El presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, recorrerá a partir del próximo 11 de marzo varios países de la región, aunque no tocará la Argentina, para abordar distintos temas entre los que se encuentra la controvertida instalación de papeleras en Fray Bentos.
“La Argentina no figura en la gira porque el encuentro Tabaré Vázquez-Néstor Kirchner se dará cuando se encamine la solución de las papeleras y esto es imposible determinarlo”, informaron en diálogo con Télam fuentes del gobierno uruguayo.
En esa línea, el informante indicó a la agencia oficial argentina que el mandatario de Uruguay manifestó hoy que tiene la “esperanza” de que “la larga tradición de hermandad entre la Argentina y el Uruguay se imponga para alcanzar una solución” en la problemática papelera.
Vázquez viajará el 11 de marzo a Santiago del Chile -al igual que Kirchner- para asistir a la asunción presidencial de Michele Bachelet y a partir de ese día comenzará a desarrollar una gira que lo llevará a Bolivia, Venezuela, Brasil y el Paraguay, según la agenda oficial.
El propio presidente uruguayo confirmó hoy en declaraciones radiales que se reunirá con su par argentino “una vez que estemos cerca de una solución” por la controversia por la construcción de dos plantas de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos.
A su vez, en declaraciones al diario uruguayo El Observador, reproducidas por la agencia Ansa, Vázquez consignó que el lunes pasado mantuvo un contacto telefónico con Kirchner.
El uruguayo dijo que en la ocasión ambos destacaron la necesidad de encarar “acciones concretas” en procura de buscar “un camino de acuerdo, con paz y tranquilidad” en el marco de la controversia planteada por la instalación de las papeleras.
El mandatario informó también sobre esa cuestión a los integrantes de su gabinete en el marco de una reunión del Consejo de Ministros que se realizó hoy en el balneario de Santa Teresa, en el departamento de Rocha, a unos 300 kilómetros al este de Montevideo.
Durante la reunión, Vázquez reafirmó que la construcción de las cuestiondas plantas “no se detiene” dado que su gobierno no va a dar “ninguna orden para detener su construcción”, y dijo que debido a los cortes de ruta que realizan ambientalistas de Gualeguaychú, Uruguay “está recibiendo un daño real”.
Críticas en clave tanguera
Tabaré Vázquez criticó la actitud argentina de oposición por presuntos perjuicios ecológicos, comparándola con letras de un tango donde el hombre golpea a la mujer por las dudas que vaya a engañarlo en un futuro. Aludía así a quienes han denunciado la contaminación del río Uruguay y sus zonas vecinas aún antes que estas plantas estén en funcionamiento. Las plantas entrañan 1.800 millones de dólares en inversiones.
“Hace poco utilizábamos una imagen, un símil, para tratar de explicar con mayor claridad cual es la situación. Argentina y Uruguay son dos países tangueros, nos gusta el tango como nos gusta el fútbol. Y el tango a veces menciona, sobre todo tangos de la vieja guardia de situaciones tristes, no deseables pero que reflejan mucho la realidad” dijo Vázquez.
Agregó que “es lo que ha pasado entre Argentina y Uruguay en el relacionamiento por este tema, es casi como la letra de un tango: que el tipo, el hombre, le pega a la mujer, la lastima, le rompe un hueso a cuenta de que quizás dentro de cinco años la mujer lo va a engañar, lo va a engañar con otro. Sin saber si lo va a engañar o no”, dijo Vázquez.
“Esto es lo que ha pasado con Uruguay y Argentina. Nos han infrigido un daño real a cuenta de un hipotético, de un virtual daño que quizás pueda aparecer dentro de algunos años”, añadió.
El presidente uruguayo señaló, en declaraciones reproducidas por la agencia AP, que su gobierno “se compromete a controlar estrictamente los efluentes químicos y gaseosos que salgan de estas plantas cuando estén funcionando, para que los mismos estén comprendidos dentro de lo permitido por la normativa regional, nacional e internacional que es muy estricta al respecto”.
“Estas plantas de celulosa, no papeleras, sino de producción de pasta de celulosa que se van a desarrollar en el Uruguay, se van a llevar adelante con la más moderna tecnología, no sólo en la producción de la pasta, sino con la mejor tecnología de control de los efluentes y los niveles de contaminación que pueda haber, que siempre en una actividad industrial inevitablemente existen… Están comprendidos dentro de la normativa que la Unión Europea va a exigir en el 2007, que es mucho más estricta que la que tenemos ahora”, agregó Váquez.
El mandatario afirmó que Uruguay está dando garantías de un estricto control “y si no se cumple por parte de las empresas respecto de lo que está pactado, actuará suspendiendo o cerrándolas. Pero tenemos garantías que va a ver un control muy estricto”.
Confirmó el ofrecimiento a la Argentina de un trabajo conjunto de controlar una vez las plantas estén en funcionamiento.
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