TABARÉ, UN FAVORITO QUE SE AFIRMA
Todos los sondeos le sonríen al centroizquierdista Tabaré Vázquez. Ayer se conoció una nueva encuesta, la de la consultora Equipos Mori, que da al candidato presidencial del Encuentro Progresista—Frente Amplio (EP-FA) el 48% en la intención de voto para las elecciones nacionales del 31 de octubre, apenas un 2% por debajo del mínimo necesario para triunfar en la primera vuelta.
La nueva proyección reduce tres puntos —de 31% a 28%— el índice de votos probables para el candidato del Partido Blanco, el senador Jorge Larrañaga, el segundo postulante con más chances. En tercera posición, según los sondeos, se encuentra el oficialista Guillermo Stirling, del gobernante Partido Colorado, quien obtendría entre el 8 y el 11 por ciento de los sufragios.
“Los resultados consolidan el favoritismo del EP-FA, en tanto está a dos puntos de la mayoría necesaria para triunfar en la primera vuelta”, señaló el informe con el que Equipos presentó su última proyección.
Esta encuesta conocida ayer no es, sin embargo, la que le ha atribuido más chances electorales al oncólogo Vázquez, quien se presenta por tercera vez a los comicios presidenciales. Días atrás, otras consultoras le dieron hasta el 55% en la intención de votos.
Así, por ejemplo, las encuestadoras Fáctum y Radar le otorgan 52 por ciento, Doxa el 54 por ciento e Ipsos el 55%. Todos estos guarismos les permiten asegurar que no habría lugar para un ballottage, previsto para el 28 de noviembre. Pero esa certeza sobre la eventual ausencia de un segundo turno no es compartida del todo por Cifra y la misma consultora Equipos Mori, cuyos técnicos preven que Vázquez obtendría un 49% en una hipotética segunda vuelta contra un 40% de sufragios para Larrañaga, su principal contendiente
El tema del ballottage no es menor. En los comicios de hace cuatro años, Vázquez ganó la primera vuelta pero los votos no le bastaron para evitar un segundo turno, donde fue derrotado por el actual presidente “colorado”, Jorge Batlle, quien contó con los sufragios del partido Blanco. De allí que Tabaré necesite imperiosamente ganar con el 50% más uno de los votos en la primera elección.
Mientras los líderes uruguayos le sacan punta al lápiz, prendidos de las encuestas, el partido Blanco ratificó ayer que quiere un debate por TV con el senador José Mujica, uno de los políticos más populares del país y figura clave del Movimiento de Participación Popular, una organización política del Frente Amplio que agrupa a ex guerrilleros.
La insistencia no parece haber hecho mella entre las autoridades del EP-FA, cuya directiva ya ha desaprobado participar en esa instancia. “Pierden por 6 a 1 y ahora quieren patear penales”, es la gráfica expresión que usaron fuentes del centroizquierda para ridiculizar el pedido de debate de sus opositores, poco favorecidos en las encuestas.
Fuentes del Partido Blanco dijeron que proponen al senador Luis Alberto Heber para debatir con Mujica el 19 de octubre. Los analistas consideran que Larrañaga intenta lograr este debate para descontar la ventaja que le lleva Vázquez, y evitar un triunfo de éste en el primer turno.
No obstante, el miércoles pasado. Mujica había dicho que estaba dispuesto a debatir con tres condiciones: que el debate no fuera televisado; que se realizara en el estadio del Club Cerro; y que cada asistente llevase alimentos para los comedores populares. Con todo, para calmar a su propio partido, aclaró por las dudas: “Si en el Frente insisten en que no debata, entonces entierro mis ideas, me cuadro como un milico y acato”.
Este contenido no está abierto a comentarios

