TAIANA TOMA LA POSTA DE BIELSA CON SUGERENCIAS DE TENER UN PERFIL BAJO
Cuando el vicecanciller Jorge Taiana se bajó en Ezeiza del avión que lo traía ayer de su misión por el Golfo Pérsico, lo aguardaban los llamados perentorios para que se fuera directo a la Casa Rosada y una barrera de realidad nacional: el piquete en la Riccheri, por el paro de pilotos de Aerolíneas.
¿Cómo se vería el nominado futuro canciller caminando por la ruta empujando su valija o, —peor quizás— con algún asistente cargándola? Eso lo mantuvo varado un buen rato en el aeropuerto.
Pero, con todo, Taiana llegó antes del mediodía a la Casa de Gobierno y entre las pocas cosas que faltaba precisar —si es que hacía falta algo— el presidente Kirchner le habló de cuál sería su misión al tomar la posta en el ministerio y le encomendó encarar una gestión de bajo perfil.
La recomendación tiene dos lecturas: por un lado parecería dirigida a buscar un estilo diferente al establecido por Rafael Bielsa en el ministerio. Por el otro, puede ser una forma de buscar un contrabalance en política exterior, porque como saben Berlusconi, Fox y más de un francés, los gritos de verdad los pega siempre el Presidente. De hecho, una broma interna de la Cancillería decía que Bielsa era “el camillero” luego de los zafarranchos presidenciales.
La semana pasada, con precisión cronometrada, Taiana había salido de la línea de fuego con una oportuna gira por Arabia Saudita, Emiratos Arabes y Kuwait. En tanto Bielsa, desde el cierre de la Cumbre de Mar del Plata el 5 de noviembre, no volvió a abrir la boca para los medios y esquiva a los periodistas como si fueran infecto-contagiosos. Son, sin duda, las secuelas de la campaña y de los raspones finales que recibió, en particular, tras el resultado.
Ahora cabe preguntarse qué otra opción más que adoptar un alto perfil tenía Bielsa, cuando había sido obligado a ser candidato nada menos que en la Capital. O si es justo elegir a alguien para un puesto, y después pedirle que lo ejerza enajenando su personalidad. Y en cuanto a Taiana, habrá que ver si —aunque quiera— puede callar o susurrar cuando esté forzado a acompañar las posiciones de Kirchner.
Bielsa y Taiana convivieron con buenos modales, pero son criaturas diferentes en lo político y francamente opuestos en carácter. Algo de eso quebró su relación, hace un año, cuando las diferencias se hicieron manifiestas en el caso de la médica cubana Hilda Molina asumido por Bielsa como propio. Taiana no compartió la forma de negociar su salida con el régimen de Castro. A Bielsa le costó su jefe de Gabinete, Eduardo Valdés, y a Taiana un esmeril público que no hubiera deseado.
Comparten, sin embargo, una lealtad sin fisuras por Kirchner. Y cada uno ha buscado cumplir con él a su manera. Quizás por eso, dicen que ayer, tras recibir la oferta oficial del Presidente, el primer llamado de Taiana fue para Bielsa. Y por la tarde estuvieron reunidos más de dos horas a puertas cerradas.
Los rumores señalaban que un posible segundo de Taiana sería Roberto García Moritán, actual subsecretario de Política Exterior y muy cercano al nominado canciller. Pero las escuetas declaraciones de Taiana relativizaron ayer esta posibilidad cuando indicó que “no conoce” quien lo reemplazaría en el cargo —vale decir— quién será su segundo. ¿Será esa una elección exclusiva de la Rosada?
Se sabe que Kirchner busca un personaje con peso propio capaz de salir a la caza de inversiones para la Argentina. En algún momento ese rol lo cumplía la secretaría de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, que hoy ejerce, Alfredo Chiaradía.
También sería Kirchner quien designe al reemplazante de la saliente embajadora en Caracas, Nilda Garré, ahora al frente del Ministerio de Defensa.
“El plan es continuar con los lineamientos generales que estaban marcados por el Presidente y llevó a cabo el canciller Rafael Bielsa”, anunció a la tarde Taiana a la agencia Télam en la puerta de su casa. Pero admitió que “podría haber cambios” de funcionarios dentro de la Cancillería.
Este contenido no está abierto a comentarios

