TAMBEROS TEMEN UNA SUBA DE LAS RETENCIONES
Los productores de leche de la provincia proponen crear una “leche social” como fórmula para evitar el incremento de precios en el mercado interno tras el intento del gobierno nacional de subir las retenciones a las exportaciones de esta producción en anuencia con la industria.
Así lo manifestó ayer el presidente de Confederaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe) Manuel Cabanellas, quien señaló que hay que buscar una fórmula para abastecer al mercado interno de menores ingresos a menores precios y luego equilibrar un equilibrio para poder seguir exportando, en un escenario de alta demanda internacional y en el cual la Argentina se encuentra en un posición competitiva en materia de precios.
La propuesta que por estas horas están consensuando con los productores de distintos puntos de la cuenca lechera, pasaría por comercializar el producto pero reduciendo al mínimo todo lo relacionado con el marketing y el envase, de modo de que llegue directamente al consumidor de menor ingreso.
Con esta iniciativa los productores intentan frenar la decisión del gobierno -y que el ministerio de Economía ya les planteó a algunas empresas lácteas- de aumentar las retenciones a las exportaciones que hoy llegan al 10%.
Según los productores, esta actitud fue aceptada por el sector industrial como una forma de acordar reducción de precios en el mercado interno. “Los industriales quieren ponerse de acuerdo con el ministro de Economía (Roberto Lavagna) para que haya retenciones y otros, quieren cuotificar, todo sin consultar a los productores, que somos sus proveedores”, se quejó Cabanellas.
El dirigente explicó que la “industria actúa unilateralmente” y las soluciones deben pasar por el “consenso de toda la cadena”.
Baja de precios
La preocupación central de los productores no es menor, ya que entienden de que en caso de que se produzca un aumento de retenciones el hilo se va a cortar por lo más delgado, que entienden son ellos, y esto redundará directamente en una baja en el precio que les paga la industria, que hoy se ubica en los 0,54 peso por litro.
La decisión de incrementar las retenciones surge en un momento inmejorable para la industria láctea por la creciente demanda externa y los bajos precios que hacen a la producción argentina muy competitiva en el exterior.
Frente a ese escenario, comenzó a escasear la oferta para el mercado interno y los precios empezaron a subir, algo que alertó inmediatamente al gobierno ya que se trata de uno de los productos más sensibles para el índice de precios al consumidor y un incremento podría disparar los niveles de inflación.
“En el mundo tradicionalmente la leche está subsidiada y siempre estuvo por debajo del precio argentino, en cambio, hoy está por arriba”, explicó Cabanellas, quien señaló que “hace dos años el único mercado potencial que teníamos era Brasil y hoy hay compradores por todos lados”.
Pero este potencial de crecimiento en el mercado internacional podría disparar las metas que se planteó el gobierno en materia de precios y por lo visto, no están dispuestos a aceptarlo.
Los productores coinciden en la necesidad de buscar un equilibrio y “una solución definitiva”, para lo cual reclaman la participación de todos los sectores.
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