TARDE DE PERROS EN EL CONCEJO
El Concejo Municipal, lejos de debatir temas relevantes para la sociedad santafesina, tuvo una tarde de perros.
El cuerpo, que no puso mucha atención en los pedidos de informes que el ejecutivo no responde, posó su mirada sobre la confección de un registro de canes en la ciudad. Los ediles santafesinos, a instancias de un proyecto presentado por los oficialistas Giménez y Müller, creó un padrón de los propietarios de los perros adiestrados.
El fin de la iniciativa es contar con un seguimiento de la cantidad de perros “educados” y sus “educadores”, cuyas razas tengan rasgos genéticos notoriamente agresivos y que puedan eventualmente representar riesgos a la población, en el ámbito del servicio de Control de Zoonosis Municipal, dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos.
“Se consideran como razas potencialmente peligrosos a los animales domésticos o de compañía que por su tipología racial, características morfológicas –tamaño, potencia de mandíbula, agresividad, etc.- o porque hayan sido adiestrados como guardianes, tengan potencialmente capacidad de causar lesiones a personas”.
Mínimamente se deberán incluir las siguientes razas: pit bul terrier, doberman, rotweiller, dogo argentino, dogo de Burdeos, Chow chow, Fila Brasil, Ovejero, Tova Japonés y sus cruces, Mastín napolitano.
Para registrar a los canes, los requisitos a cumplir son: ser mayor de edad, poseer documento nacional de identidad, poseer certificado de buena conducta, fotocopia certificada del documento de identidad del adiestrador, fotos del perro, carné de vacunas, poseer correa o cadena de menos de dos metros de longitud y bozal.
La norma también alcanza a los comercios que que vendan cachorros de las razas especificadas. Sus propietarios deberán informar a los compradores la obligatoriedad de inscribirse en el registro que por la presente se crea. Además, la obligatoriedad del comerciante es informar sobre las ventas de estas especies al municipio. Pero, llamativamente, no habrá sanción para aquellos que no lo hagan.
Los propietarios –según la norma debatida largamente y aprobada por los ediles- de viviendas o predios, que utilicen como medio de seguridad canes deberán estar cercadas perimetralmente con paredes, vallas o rejas. Asimismo deberán contar con cartelería correspondiente que prevenga sobre la existencia de un animal peligroso.
Sobre el particular, el concejal Alfredo Hediger dejó sentado su voto negativo al proyecto. “¿Ha sido consultado el Kennel Club?, que tan seriamente trabaja. A mi entender estamos atentando contra la propiedad privada”, dijo en el recinto.
Más tarde, en rueda de prensa, Hediger manifestó que “a fuerza de ser sincero, creo que esto no le hace bien al Concejo; de alguna manera decir que el Concejo tiene temas de poca valía. Esta ordenanza, si no tiene sanción es letra muerta”.
La concejala Müller se quejó de la falta de trabajo en las comisiones por parte de algunos de sus pares. La autora del proyecto dijo que “debería trabajarse más en las comisiones que en el recinto”. Además, Müller sostuvo que “muchos concejales se enteran de lo que hay que tratar acá en el recinto”.
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