TAXISTAS FURIOSOS CON GENERALS MOTORS
El titular de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), José Tornambé, aseguró que unos quince afiliados a esa organización de taxistas resultaron “perjudicados por la empresa General Motors (GM) debido a las demoras en la entrega de unidades cero kilómetro adquiridas a través de créditos concedidos por el Banco Municipal de Rosario”. Este hecho ya dio lugar a un cruce de cartas documento con la firma automotriz, y los taxistas ya amenazan con recurrir a la Justicia por el grave “perjuicio económico” que a su entender les ocasionó la demora, ya que en muchos casos los titulares de los taxis debieron seguir pagando su salario a los choferes, pese a que no podían salir a trabajar, lo que implicó un lucro cesante que, según los denunciantes, llegaría en algunos casos a los 8.500 pesos.
“Este problema afectó a unos quince compañeros de Catiltar que compraron sus autos a la concesionaria Chevromax por el convenio firmado entre la GM y el Banco Municipal de Rosario. Pero el problema no fue de la concesionaria, sino de la fábrica, que no entregó las unidades en el tiempo prometido. En mi caso particular, compré el auto el 27 de diciembre de 2005 y recién me lo entregaron el 4 de abril de 2006. Si bien el coche pudo haber llegado antes a la concesionaria, el 17 o el 18 de marzo, debido a los trámites de patentamiento y otros, recién me lo entregaron en abril”, señaló el titular de Catiltar al tiempo que indicó que la firma fabricante respondió su carta documento “negando todo” por lo que puso el caso en manos de los abogados de Catiltar.
“La empresa me envió una carta documento en la que niega la demora y el perjuicio, pero le vamos a responder con otra, en la que se van a incluir unos ocho casos más de demoras”, agregó Tornambé en diálogo con este diario.
El dirigente explicó que hay una gran cantidad de casos en esta situación porque desde la propia asociación se informó a sus afiliados acerca de la posibilidad de cambiar sus coches utilizando el convenio firmado entre el Banco Municipal de Rosario y GM, que incluía una serie de facilidades para pagar el cero kilómetro en el marco de una operatoria destinada específicamente a los taxistas rosarinos.
“El Banco Municipal nos financió el 75 por ciento del costo del auto en 48 cuotas. Y la mayoría de nosotros eligió comprar un Chevrolet Corsa por el simple motivo de que es el auto más accesible del mercado, cuesta unos 28.500 pesos. Con sólo ver la cantidad de taxis de esa marca que hay en la calle es posible comprobar esta situación”, indicó Tornambé, que en su carta documento dirigida a la empresa automotriz denuncia una demora en la entrega “de más de 60 días”.
En la misiva, el titular de Catiltar señala que el plazo de entrega se demoró “largamente más de lo prometido” por lo cual intimó a la empresa “en el plazo de cinco días a abonar la suma de 8.500 pesos en concepto de daños y perjuicios ocasionados por su actuar negligente, bajo apercibimiento de demanda judicial”. La respuesta de GM fue que no tienen nada que ver con el retraso.
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