TAXISTAS ROSARINOS LLEVARÁN SUS QUEJAS A LIFSCHITZ
La Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti) plantearán hoy al intendente Miguel Lifschitz sus quejas contra la ordenanza votada por el Concejo y promulgada por el Departamento Ejecutivo por la que se dispone la obligatoriedad de contar con dos choferes para cumplir, como mínimo, 16 horas en la calle, y por la que también se determina como obligatorio contar con el servicio de radiollamada.
De la reunión con el jefe comunal también participarán representantes de la Cámara de Radiollamadas y del Sindicato de Peones de Taxis.
El titular de Atti, Mario Cesca, indicó a El Ciudadano que “nosotros no queremos judicializar la protesta, sino que queremos seguir planteando el reclamo en el ámbito del Ejecutivo”.
Así se diferenció de la Asociación de Conductores de Taxis (ACT) que, a través de su dirigente Francisco Báez, sostuvo que dado “que son cada vez más los taxistas que quieren presentar el recurso de amparo”. Por eso, la ACT resolvió junto a sus asesores legales postergar por 24 horas la presentación que, en principio, habían previsto concretar hoy en los Tribunales provinciales para cuestionar la obligatoriedad del radiollamado y de los dos conductores.
Báez precisó a El Ciudadano que “la presentación la realizaremos el jueves” y también estimó que podrían llegar a mil los escritos que lleguen a la Justicia.
De igual modo, el dirigente de la ACT mencionó que dado que han intensificado la tarea para la presentación de los recursos resolvieron no realizar en la corriente semana la marcha que habían anunciado. La semana anterior tal manifestación reunió a unos 600 vehículos que fueron desde el parque Independencia al centro para pasar frente al Palacio de los Leones y al Concejo Municipal.
En tanto, Cesca estimó que la demanda en el servicio cayó entre un 40 y un 45 por ciento y graficó tal aseveración con una cifra: “si antes del aumento un taxista recaudaba 100 pesos, ahora ingresan 75, con un incremento de la tarifa del 25 por ciento”.
Fue más allá y precisó que “hoy todas las paradas tienen coches esperando y lo mismo pasa en la madrugada en las puertas de las confiterías bailables, cuando antes no había coches”.
En igual sentido consideró que a partir de la caída de la demanda no tiene sentido la obligatoriedad del radiollamado. Y recordó lo dicho en otras ocasiones con respecto a que es la propia demanda la que regula el servicio.
Asimismo, mencionó que a partir del incremento tarifario ya no “levantamos más pasajeros en las paradas de los colectivos, de gente que estaba con la tarjeta magnética en la mano, sino que ahora sólo los que están en las paradas de taxis”.
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