TELERMAN QUIERE QUE LAS CALLES QUE RODEAN A LA PLAZA DE MAYO SEAN PEATONALES
Jorge Telerman tiene una idea para dejar su marca en uno de los símbolos urbanos porteños: quiere reformar la Plaza de Mayo, para convertirla en una gran área peatonal. De esta forma, estaría protegida de las intromisiones de los miles de automóviles y colectivos que transitan el área cada día.
El proyecto del nuevo Jefe de Gobierno es eliminar la circulación de vehículos por las calles Hipólito Irigoyen, Balcarce y Rivadavia, y ampliar la Plaza hacia sus costados. Piensa, y se entusiasma cuando cuenta la idea a sus visitantes en el despacho de Vicejefe de Gobierno (aún no se mudó al que dejó libre Aníbal Ibarra), elevar las veredas de algunos sectores de la nueva Plaza, para nivelar el suelo con las veredas de los edificios que la circundan.
Mientras admiraba la plaza desde la ventana de su oficina, explicó a Télam que está dispuesto a acelerar un llamado a concurso público para determinar el diseño de la obra, y adelanta como un secreto lo que para él será un punto que otorgue singularidad al proyecto.
“Me gustaría montar un recorrido de minibuses eléctricos no contaminantes que rodee toda la Plaza, para que la gente pueda ir desde un edificio a otro sin tener que cruzar todo el lugar a pie”, se entusiasma.
En una entrevista concedida a Télam, el jefe de Gobierno Porteño también dijo, “pensar si gusta más una pelada o un bigote es una tontería”. Según señala la agencia de noticias a nadie le quedan dudas que la pelada es la de él y el bigote el de Alberto Fernández, el Jefe de Gabinete del gobierno nacional.
Esa estrategia, la de olvidar viejos pleitos con el Jefe de Gabinete, es uno de los mástiles que plantó apenas se hizo cargo del lugar que dejo libre la destitución de Aníbal Ibarra. El otro es su aspiración de ser recordado como un Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no dejó de ser intendente porteño.
“Este lugar tiene una doble agenda. La cotidiana, que todos los días demuestra y refuerza la idea que mencioné el día de mi asunción: concebirme a mí y ser concebido como el intendente y no el Jefe de Gobierno. Pero esto no tiene que hacer olvidar, y quizá sea el aspecto más postergado, la necesidad de tener una agenda estratégica, de largo plazo. El corto plazo y el largo plazo empiezan en el mismo día y requieren el mismo énfasis”, asegura.
Para encarar esa tarea, Telerman se lanzó a buscar apoyos entre los partidos de la oposición. “Yo estoy obligado, por las características con las que surge el Gobierno, a buscar consensos”, explica el Jefe de Gobierno con sus propias palabras.
“Además, eso tiene que ver con mis convicciones, entonces celebro esa obligación. Lejos de sentirlo como un corset limitante, lo siento como un estímulo”, asegura, y adelanta: “Ya tuve reuniones con dos de los bloques mayoritarios de la Legislatura y también lo voy a hacer con el ARI, con los socialistas, con la izquierda y los independientes”.
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