TEMA AGUAS: PARA FASCENDINI HUBO UN “ATROPELLO INSTITUCIONAL”
El senador provincial Carlos Fascendini, aseguró que anteayer en la Cámara de Senadores de la provincia se produjo un “atropello institucional increíble” con la aprobación en tiempo récord por parte del oficialismo de un proyecto que autoriza al Poder Ejecutivo a avalar el traspaso de acciones de Aguas Provinciales de Santa Fe a otro grupo inversor.
“Lo que pasó es un atropello institucional increíble” ya que los senadores oficialistas, sin siquiera revisar los antecedentes del tema le otorgaron al gobernador “un cheque en blanco para que resuelva el futuro de la concesión a su antojo”, afirmó Fascendini.
El senador radical se opuso a la iniciativa al igual que su compañero de bloque Felipe Michlig y las socialistas Patricia Sandoz y Marta Nardoni, mientras que el justicialista Juan Carlos Mercier se abstuvo y el resto de los senadores del PJ aprobaron el proyecto. Ahora el expediente pasó a la Cámara de Diputados que trataría el tema la semana entrante.
En la víspera Fascendini cuestionó la media sanción en una entrevista telefónica concedida a CASTELLANOS:
– Fascendini, ¿cómo describiría lo que pasó el jueves en el Senado provincial con el tema Aguas?
– Con lo que se aprobó en el Senado quedaron demostrados la improvisación y el desmanejo del gobierno provincial, que a la vez obliga a los legisladores oficialistas a ser rehenes de las decisiones del Ejecutivo, porque lo que se aprobó implica millones de pesos, una concesión por veinte años y nadie miró ni revisó nada, porque el Ejecutivo envió un expediente de 323 fojas que llegó un rato antes de la sesión y ni siquiera se miraron. Esto significa un cheque en blanco al Ejecutivo para que resuelva a su antojo el futuro de la concesión. Esto es claramente una vergüenza institucional increíble porque esto convierte a la cámara en una especie de escribanía para protocolizar los desmanejos del Gobierno.
– ¿Quiere decir que el oficialismo aprobó el proyecto sin siquiera revisar los antecedentes?
– No se vio absolutamente nada y nosotros ahora vamos a pedir todos los antecedentes. Fue realmente lamentable, porque a las tres de la tarde entró el proyecto del Ejecutivo con el expediente y antes de las cuatro estaban en el recinto tratando el tema. Lo que pasó es un atropello institucional increíble.
– Hasta donde se sabe, el proyecto que el Senado aprobó autoriza al Ejecutivo a avalar el traspaso de acciones pero no precisa a quién, lo que deja aún más margen de discrecionalidad al Gobierno ¿Esto es así?
– Efectivamente es así porque el Ejecutivo lo envió con la mención de que el traspaso de acciones sería a Alberdi Aguas, pero los senadores oficialistas lo modificaron y lo dejaron innominado, o sea que le dieron un cheque en blanco total al Ejecutivo. El proyecto pasó ahora a Diputados y vamos a ver que pasa ya que por lo menos los diputados van a tener tiempo de verlo.
– Teniendo en cuenta lo que ocurrió ¿cómo se imagina el futuro de la concesión?
– Yo lo que advierto es que si en diez años de concesión se lograron los pésimos resultados que están a la vista de todos con el principal operador del mundo que es Suez, que no pudo hacer funcionar correctamente la concesión en los términos en que estaba planteada. Lo que nos preguntamos es si otra empresa podrá hacer funcionar lo que no hizo funcionar Suez. Y si el Gobierno cambia las condiciones estaremos ante un nuevo contrato, por lo que nosotros creemos que este acto puede estar viciado de nulidad y por eso advertimos en la Cámara que esto va a ser susceptible de ser revisado por un próximo Gobierno. Por eso que nadie se sorprenda después si este acto es revocado porque se le encuentran deficiencias legales.
– ¿Qué opina del pedido de ONGs para que el servicio vuelva a manos públicas?
– Creo que es lo que corresponde y nosotros venimos reclamando eso de manera permanente. Ya lo reclamamos en el año 94 cuando Reutemann tomó la decisión política de privatizar la ex Dipos. Ahí reclamamos que se municipalice y que sean los propios municipios los que recuperen el poder concedente y manejen esta situación. El tiempo nos ha dado la razón e incluso hay justicialistas que en aquel tiempo estaban a favor de la privatización y defendieron la empresa concesionaria y con el tiempo parece que cambiaron de opinión y ahora reclaman una participación fuerte del Estado. Creo que el caso de Rafaela con Perotti es bastante elocuente en eso.
Lo que pasa es que ahora hay platos rotos y habrá que ver quién se va a ser cargo por toda la desinversión de estos años. Recordemos que estamos ante una empresa que no pagó un solo centavo de canon y durante mucho tiempo embolsó millones de pesos.
– El Gobierno ahora salió a hacer obras que debió realizar aguas y no parece haber exigencias de inversión para el nuevo concesionario. ¿Cree que esto puede cambiar?
– El Gobierno ha transitado por un camino sinuoso y es realmente preocupante como se ha manejado hasta ahora. El gobernador primero festejaba haber recuperado la soberanía sobre el manejo de los servicios sanitarios; después dijo que los de Aguas se iban a ir en calzoncillos y finalmente la realidad nos demuestra que está muy lejos de eso que anunciaba Obeid. La empresa se va a ir acordando todo con el Gobierno, recuperando parte de las garantías ejecutadas y con un reclamo ante el Ciadi que no se va a levantar.
– Teniendo en cuenta lo que pasó en el Senado, ¿le queda algún mecanismo a la ciudadanía para frenar la discrecionalidad del Gobierno?
– Quizás se podría frenar con manifestaciones públicas. De todas maneras me parece que el Gobierno está tan cerrado que va a tomar la salida que más rápido tenga a mano que me parece que es lo que está haciendo en este momento, una especie de manotazo para encontrar rápido a alguien que se haga cargo. Creo que es evidente que el Gobierno no tiene ninguna intención de hacerse cargo del servicio ni de generar una nueva empresa del Estado, a pesar de que había enviado un proyecto para eso, apuntó Fascendini.
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