TEMPORAL FATAL EN LA CIUDAD: DOS PERSONAS MURIERON ELECTROCUTADAS
Dos personas murieron este fin de semana en Santa Fe a raíz de fuertes descargas eléctricas.
Se trata de Manuel Alberto Duarte, de 47 años. El hombre falleció cuando tocó un cable conductor de eneregía en la esquina de Dr. Zavalla y Ayacucho, en la capital de la provincia. De acuerdo a los informado por fuentes policiales, Duarte habia ido a visitar a su hermana en esa zona, el sábado cerca de las 21 horas, cuando recibió la descarga. Inmediatamente fue trasladado al Hospital José María Cullen donde murió antes de ingresar al nosocomio.
En tanto, el sábado alrededor de las 8 horas, perdió la vida una joven de 24 años identificada como Ana Claudia Charnet. La misma se domiciliaba en la vecina localidad de Santo Tomé, pero visitiva a su abuela en una vivienda ubicada en J.J Paso al 3.500, según informaron las fuentes. Fue allí que Charnet rozó con su pierna un cable de energía caído y murió en forma instantánea por una fulminante descarga.
TODO ES AGUA
En muchos barrios, no se restablecía el servicio eléctrico para evitar accidentes. En calle Sarmiento 6100, la suerte quiso que un pino no cayera sobre una vivienda. No hay evacuados. La Municipalidad recomienda prudencia. Varias cuadrillas de la EPE trabajan para reestablecer el servicio.
Llovió, llovió y llovió. Como nunca. Fueron casi 30 horas de precipitación ininterrumpida -desde la 1 del sábado hasta aayer al medidodía. Fueron más de 179 milímetros los que cayeron y prácticamente ningún barrio de la ciudad quedó a salvo de los anegamientos.
Hubo árboles caídos, cables cortados e innumerables esquinas intransitables. Los llamados al centro de emergencia municipal (Cobem) se multiplicaron. Pero desde allí aseguraban que todavía no había evacuados. Lo mismo sucedió con la EPE, donde se recibieron decenas de pedidos por prolongados cortes de luz.
El viernes, la jornada fue insoportablemente calurosa y se veía que el cielo iba a explotar en cualquier momento. Eso sucedió en los primeros minutos del sábado y la tormenta pareció que no tenía fin. El viernes, la sensación térmica llegó a una máxima de 39°. El termómetro marcaba en ese momento -tres de la tarde- una temperatura de 36°, pero a las 11 de la mañana de hoy, el mercurio ya había descendido más de 20°.
El fuerte temporal se anunció con vientos que arrancaron árboles de raíz y arrastraron cables del tendido eléctrico, muchos de los cuales quedaron suspendidos peligrosamente sobre la calle.
En calle Sarmiento al 6100, un pino plantado en el frente de una vivienda no resistió y calló sobre la calzada. Por fortuna no cayó hacia el lado contrario, en dirección a la vivienda. Igual, los vecinos se asustaron y mucho cuando escucharon el ruido que provocó el ejemplar al desplomarse.
Como siempre, los barrios más complicados fueron San Lorenzo, Chalet, Santo Rosa de Lima y Roma. “No hemos recibido pedidos de evacuación hasta el momento”, señalaron voceros del Cobem, aunque no descartaban que si la lluvia continuaba con la misma intensidad por la tarde, muchas familias iban a optar por autoevacuarse.
ELECTRICIDAD PELIGROSA
Uno de los sectores que resultaron más anegados fue la avenida Facundo Zuviría, desde Obispo Boneo hacia el norte. Allí los vecinos siguen esperando por la obra de desagüe y cada lluvia es un sufrimiento. Esta vez el agua volvió a cubrir varias cuadras e ingresó al interior de algunas viviendas.
En calle Castelli, el panorama también era desolador. La circulación vehicular se hizo imposible y por eso el tránsito se desvió hacia Estanislao Zeballos, que volvió a convertirse en doble mano. Era una de las pocas calles por donde se podía cruzar la ciudad de este a oeste.
Sobre el mediodía quedaban varios sectores del centro y norte de la ciudad sin suministro eléctrico. De acuerdo a lo informado por la Empresa Provincial de la Energía, muchos cables habían sido puestos en servicio pero el viento, que era intenso, potenciaba el riesgo de que se desprendan ramas o que los árboles, al estar mojados, generen cortocircuitos en las líneas aéreas.
Por esa razón, se optó por mantener el suministro interrumpido en algunos barrios, con el fin de evitar riesgos en la red y en los propios artefactos domiciliarios.
Se estimaba que, en el transcurso del día y a medida que disminuya la intensidad del viento, se iría normalizando el servicio. En media tensión, no se reportaron cables cortados.
RÉCORD
El viernes a las 20.30 se registró un nuevo récord de demanda de potencia en el sistema eléctrico de la provincia, con 1.340 mw. De esta manera, superó al que se había producido en enero con 1.301 mw. Los datos fueron proporcionados por la EPE, que recordó que Santa Fe es el tercer mercado eléctrico en importancia del país.
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