“Tengo el coro que siempre soñé”
Su rostro es muy conocido por los argentinos, ya que forma parte del grupo humorístico musical, más talentoso que nació en estas tierras. Pero su trayectoria musical no lo es tanto. Desde hace veinticinco años es el director fundador del “Estudio coral de Buenos Aires”, una de las agrupaciones de coreutas más prestigiosas de la argentina, que en 1999 fuera distinguida con el Konex de Platino a la mejor agrupación musical de cámara de la década. Su título universitario nos recuerda que Carlos López Puccio es director orquestal, actividad que no abandonó. Su currículo cuenta que dirigió versiones integrales de La Traviata, de Verdi, Orfeo y Eurídice, de Gluck y más recientemente Alceste de Gluck en el Teatro Argentino de La Plata y Armida, también de Gluck, en el Teatro Colón de Buenos Aires. También en el Teatro Colón dirigió a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.En junio de 2000, asumió la dirección del Coro Polifónico Nacional de Argentina, cargo en el que se desempeño durante cuatro años y con el cual preparó una gran cantidad de obras mayores del repertorio sinfónico coral, tales como los requiem de Verdi, Mozart, Faure y Durufle, la novena sinfonía de Beethoven y su Missa Solemnis, la Pasión según San Mateo de Bach, el Gloria de Poulenc, entre otras. Los santafesinos conocemos más su faceta como integrante de “Les Luthiers” que cómo director de coros, pero esta vez nos visitas con el “Estudio Coral de Buenos Aires”. ¿Cómo nació la propuesta de traer su coro a nuestra ciudad? La verdad es que cuando Damián Rodríguez Kees me invitó hace más de un año para participar del ciclo del Paraninfo quedé shockeado, porque hace más de treinta y cinco años que no vengo a Santa Fe con un coro. Y casualmente la primera y última vez que vine a Santa Fe en esta faceta, yo era un pibe. Me acuerdo que presenté mi primer corito de cámara, justamente en el paraninfo. Carlos ¿Que significa ser un director de coro?, porque hay que entender la cuestión coral como el canto compartido y ese es un dato muy significativo.Mira, ese concepto es fantástico. Entender el coro como una agrupación social donde la gente aprende a trabajar en conjunto es una maravilla. Porque para hacer música enserio tenés que estar conciente de la totalidad, tenés que saber hasta donde tenés que gritar para que el otro te escuche y escuchar lo que el otro esta haciendo, es un trabajo muy importante. ¿El estudio coral es un coro que lee a primera vista? Sí, el estudio coral es un coro bastante especial. Afortunadamente, tengo el coro que siempre soñé. Desde que yo era jovencito que lo añoraba. Es un invento raro. Esta integrado por treinta personas de las cuales veintiocho son profesionales- es decir que cantan en los coros rentados, oratorios, solistas y están haciendo roles en todos lados- pero vienen por las ganas, porque conservan ese espíritu del amateurismo que es tan lindo. Es un coro que yo compararía con los europeos. ¿Qué repertorio abordan Carlos?La idea desde siempre ha sido priorizar el repertorio contemporáneo. Te iba a decir siglo XX pero nos cambió el milenio y ya quedó desactualizado el concepto. Transitamos las dos puntas del siglo pasado: el repertorio dulzón, barato, digamos lo más sencillo y el más difícil, las obras de Ligeti y Penderecki, por citar algunos. Carlos, se me ocurre que en relación a los premios que has recibido y a su trayectoria como músico, usted debe ser un director muy exigente, en cuanto a condiciones de excelencia para poner en escena un espectáculo.Sí, yo no se si es una característica de mi personalidad como artista, pero en relación a todo lo que hago percibo algo de lo que usted afirma. En el caso de Les Luthiers, es una empresa comercial, por lo tanto creo que uno tiene que hacer las cosas bien para que la gente pague por ese espectáculo. Y en el caso del coro, es un gusto, es un capricho, si no lo hago bien soy un tarado. Carlos ¿Cómo devino en humorista? Mirá, fue de casualidad. Creo que la razón más importante fue el hambre. Yo era un joven estudiante de música que cursaba en la Universidad de la Plata la carrera de dirección orquestal, ya que mi vocación era ser director de orquesta, y por supuesto por aquellos años no tenía un peso. Yo era un jovencito que tenía muy poco laburo y una familia que no se podía hacer cargo de mí. Yo no estuve en la creación de “Les Luthiers” sino un poquito después. Lo que ocurrió fue que la primera formación humorística coral que todavía no era “Les Luthiers”, se separó y yo era amigo de ellos, estaba en el ambiente, y era el candidato lógico para integrarme al grupo. Era un tipo que sabía música y ellos necesitaban una persona con mi perfil, no tanto para la parte humorística. Si bien la paga no era muy buena, era un sueldito un tanto miserable, accedí. El grupo fue creciendo, y yo no sólo me metí como interprete sino que también empecé a escribir guiones. No fue una vocación, fue una oportunidad y de a poco me fue atrapando. No me quejo, porque fue empezando a crecer como sostén de mi vida y como una actividad muy divertida. En “Les Luthier” me di cuenta que no quería ser director de orquesta, que es una carrera muy dura, muy competitiva, sino que quería hacer música con gente que quisiera compartir esa vocación conmigo. Y encontré la vertiente paralela de ser director de coros y seguir en “Les Luthiers”, sin que estas actividades se choquen. Esta claro que no hay ninguna incompatibilidad.No, por supuesto, siempre traté de que no la hubiera y además en “Les Luhtiers” pusimos límites para no invadir la privacidad de los integrantes. Carlos, ¿No le resulta sorprendente la cantidad de gente que trabaja en coros en la argentina y en el mundo? Sí, la verdad que es impresionante, pero al mismo tiempo creo que se justifica. Yo pienso que mucha gente si lo descubriera estaría cantando en coros. Es una maravillosa experiencia artística y humana. Formar parte de la generación de una obra coral es una experiencia muy rica, que la gente piensa que esta muy reservada al profesional y que esta muy lejana, pero en realidad no es tan así. Carlos ¿Qué hacemos con la cantidad de directores de coros y de directores de orquestas que egresan de las universidades?Sobretodo con la carrera de director orquestal. Porque el director coral, la verdad que en este país trabaja y sobrevive. Uno puede generar un coro en la institución más inesperada, realmente hay lugares insospechados donde brotan coros. Yo vine de México hace algunos días y me comentaba una directora de coros muy prestigiosa que estaba muy asombrada de la cantidad de grupos corales que existen en la Argentina. Los bancos tienen coros, las empresas tienen coros. Afortunadamente el director coral tiene esa ventaja que no tiene el director de orquesta.
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