TENÍA ENCIMA $ 300.000 UN DETENIDO POR EL ROBO AL NACIÓN
Ayer, a las 14.20, dos móviles de la Delegación de Investigaciones de Mercedes interceptaron un Peugeot 307, seguido por un camión Ford 900, en el cruce de la colectora de la Autopista del Oeste y Pedro Whelan, en General Rodríguez.
Según fuentes policiales, al comando del automóvil iba un hombre de fisonomía similar a la del sospechoso que tiene la barba tipo candado en la fotografía de los dos presuntos ladrones de las cajas de seguridad de la casa central del Banco Nación, que fueron difundidas por el juez federal Norberto Oyarbide.
“Mirá tenés razón. Pero yo me quiero ir. Vos nunca me viste. No me conocés. Nunca me paraste. Acá tenés 70.000 pesos”, le dijo al policía el hombre de la barba candado, que se habría identificado como Raúl Orellana, según indicaron importantes fuentes policiales. El sospechoso volvió a utilizar la falsa identidad con la que habría abierto una cuenta de ahorro y alquiló una caja de seguridad en la entidad situada frente a la Casa Rosada.
Ante el ofrecimiento, el oficial inspector de la policía bonaerense (teniente primero, según el nuevo escalafón) llamó a dos testigos y a sus compañeros e inició una causa por supuesto cohecho, y detuvo al hombre, que llevaba en un maletín 300.000 pesos, y a su pareja por la supuesta participación en el robo de las cajas de seguridad en el Banco Nación, denunciado el 24 de junio último.
Dos horas antes, se había conocido la noticia que indicaba que eran nueve las cajas de seguridad robadas. El nuevo damnificado era el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Petracchi, que denunció que le sustrajeron una escopeta desmontable de caza que guardaba en uno de los 11.290 cofres instalados en la bóveda del segundo subsuelo de la entidad.
El ministro de la Corte descubrió el robo en su caja de seguridad y lo denunció ante la Justicia. Según dijo Albino Gómez, vocero de la Corte, al magistrado sólo le faltaba un arma de colección.
En General Rodríguez, los policías apresaron al cuñado del imputado y al chofer del camión, que había sido contratado para llevar los muebles que habían comprado los sospechosos con el fin de equipar la casaquinta valuada en 200.000 dólares que habían adquirido en la localidad de Francisco Alvarez.
Fuentes de la investigación indicaron que la clave para ubicar al sospechoso de la barba candado fueron los datos aportados por la empleada de una inmobiliaria de Moreno a la que le llamó la atención que la mujer que había comprado esa propiedad, situada en las adyacencias de la esquina de Belisario Roldán y Rocha Blaquier, no hubiera pedido rebaja en el precio y que hubiera pagado al contado.
Ayer, diez días después de vigilar a la mujer, los policías advirtieron la llegada del imputado, al que reconocieron merced a una fotografía aportada por las autoridades del Banco Nación y que no fue difundida a los medios de comunicación.
En esa fotografía, el sospechoso de la barba candado aparecería de frente, en primer plano, cuando salía de un cajero automático del Banco Nación.
Según fuentes policiales, el falso Orellana habría sido identificado como José María Aguilera, de 57 años, quien llevaba en el Peugeot un maletín con aproximadamente 300.000 pesos, mientras que la identidad de la mujer que lo acompañaba sería Marcela Alarcón, de 38 años, quien tendría antecedentes por estafas.
También fue apresado el cuñado de Aguilera, que viajaba en el camión, quien habría sido identificado por fuentes de la investigación como Ramón Melgarejo, de 44 años, con un prontuario en el que figuraría imputado en causas por robo a mano armada.
En el Peugeot 307 en el que viajaban el imputado y su pareja, la policía también encontró tres documentos de identidad distintos, falsificados, con la fotografía del sospechoso y tarjetas de débito del Banco Nación.
A pesar de que su rostro había aparecido por la televisión, el sospechoso se refugió en la zona oeste del Gran Buenos Aires, donde habría cometido la mayoría de los hechos por los que fue procesado por la Justicia.
“Allí se sentía más seguro y se movía con tranquilidad”, expresó una importante fuente de la investigación, que agregó que la primera causa penal contra el hombre de la barba candado data de 1984. Se trata de un expediente por asalto a mano armada y asociación ilícita.
“Luego se fue perfeccionando. Volvieron a detenerlo, pero por estafas reiteradas. Había salido de la cárcel en 1998”, indicó un veterano investigador policial que conoce al imputado.
Fuentes con acceso a la causa indicaron que durante los últimos 21 años el falso Orellana estuvo preso en las cárceles de Olmos, Sierra Chica, la Unidad Penal N° 9, de La Plata y Batán. Su nombre es conocido en distintos juzgados penales de Morón, La Matanza y Mercedes.
Luego de la detención del sospechoso, el juez Oyarbide decretó el secreto de sumario en la causa en la que investiga el robo de las cajas de seguridad.
El monto del dinero robado denunciado por los clientes sería de 300.000 dólares, 40.000 euros y más de 200.000 pesos. No obstante, en varios casos, como las cajas no fueron violentadas, la Justicia investiga si se trató de falsas denuncias.
Todavía falta la captura del otro imputado que aparece en los videos con el hombre de la barba candado. Se trata de un sospechoso que utilizó la falsa identidad de Raúl Revainera para concretar el robo.
Mientras tanto, en San Isidro, investigadores de la comisaría 1ra. de la Policía Federal detuvieron a un cerrajero de 45 años, acusado de robar por lo menos dos cajas de seguridad del Banco Meridian, situado en el microcentro.
Los robos fueron descubiertos el 6 de junio último y el monto denunciado sería de 800.000 pesos. La jueza de instrucción María Gabriela Lanz, a cargo de la causa, dictó el secreto de sumario.
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