TENÍAN SERIOS ANTECEDENTES LOS DELINCUENTES QUE FUSILARON A UN PADRE Y SU HIJO
Rubén aún no se repone. Y tal vez le lleve mucho tiempo recuperarse de la peor pesadilla que acaba de comenzar a vivir.
Su papá y su hermano fueron ejecutados por la delincuencia en un asalto a un restaurante de Chacarita, donde se había reunido con su familia y sus amigos para celebrar un cumpleaños.
En Radio 10, Rubén contó detalles del violento ataque. Todo comenzó cuando la familia estaba festejando el cumpleaños de una de las víctimas en la parrilla de su padre, Santiago.
El lugar había cerrado al público para agasajar a Jorge, uno de los hijos, que cumplía 26 años y que fue asesinado.
Se trataba de una fiesta sorpresa que durante semanas habían organizado.
De pronto, entraron dos personas armadas. “Todos quietos, esto es un asalto”, dijeron los delincuentes, mientras empujaban a los chicos que se encontraban en el lugar.
Jorge, el hermano de Rubén, les pidió a los delincuentes que tuvieran cuidado con los pequeños. Trataba de defender a los más chicos. “Callate porque te c… a tiros”, le respondió uno de los criminales.
Todos se echaron al suelo y colaboraron con los asaltantes que eran tres. Uno de ellos tiene 19 años y es de nacionalidad chilena. Estuvo hasta abril de este año en prisión por robo a mano armada y resistencia a la autoridad. Había sido parte de de un tiroteo con la policía.
Los otros dos son hombres de entre 30 y 35 años que, según testigos del barrio, ya habían asolado a la zona con una serie de robos.
En medio de la confusión, el dueño del local estaba en el baño, sin saber lo que estaba sucediendo. Cuando regresó al lugar del festejo asustó a los asaltantes, quienes rápidamente lo redujeron.
“Tirale, tirale”, recordó Rubén que uno gritaba. Y sin mediar palabras, le dieron un tiro que le costó la vida.
“En ese momento, todos empezamos a forcejear con los delincuentes”, aseguró, al tiempo que explicó que fue golpeado con un arma en la cabeza.
Margarita, la mamá de Rubén contó en Telenueve la desesperación que sintió en esos momentos de tensión. “Lo único que hacía era gritar”, recordó.
En medio de la disputa, uno de los delincuentes logró escapar y Rubén lo persiguió. Pero fue inútil. El asaltante le disparó varias veces hasta que el joven tuvo que desistir y regresar a la parrilla. Allí se encontró con una escena desoladora.
“Mi hermano estaba en la puerta con dos tiros en la espalda y mi viejo se desangraba en el medio del salón”, recordó. Confesó que tiene que ser fuerte: “La tengo a mi madre que no sólo perdió a su hijo sino al compañero de toda su vida”.
“¿Cómo seguimos después de esto?”, se preguntó Rubén, al tiempo que se resignó al declarar, “sólo nos queda confiar en la Justicia”.
“En pocos segundos terminó todo lo que construimos en 22 años de casados”, declaró, desolada, Margarita.
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