TENSIÓN EN EL COMIENZO DEL JUICIO A MOLINÉ
“La defensa de Moliné O´Connor debe estar de fiesta, porque si éste es el jurado no estamos a la altura de las circunstancias.” La sentencia del presidente del bloque de senadores justicialistas, Miguel Angel Pichetto (Río Negro), se convirtió en una cruda descripción de la polémica sesión que celebró ayer la Cámara alta y que sirvió para iniciar el juicio político contra el juez de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Moliné O´Connor.
El proceso comenzó formalmente con la lectura de las 350 fojas de la acusación contra el magistrado que aprobó la Cámara baja y que fue ampliada verbalmente por los miembros de la comisión acusadora que integran los diputados Ricardo Falú (PJ-Tucumán), Nilda Garré (Frepaso-Capital) y Carlos Iparraguirre (UCR-Santa Fe).
Antes de llegar a ese momento, sin embargo, el Senado protagonizó un duro debate de casi cinco horas cargado de acusaciones cruzadas entre las bancadas del PJ y de la UCR que no hicieron más que sumar elementos para que en un futuro el magistrado del alto tribunal pretenda invalidar el juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Con el trámite formalizado, ayer se pusieron en marcha los plazos reglamentarios para escuchar, el 24 del actual, el descargo de Moliné O´Connor, que ayer presentó un nuevo recurso de recusación, esta vez contra todos los senadores que son abogados de la matrícula federal.
El polémico debate, antes de la lectura de la acusación, estuvo centrado en cuestiones aledañas al juicio político.
Así, radicales, menemistas y provinciales iniciaron la sesión con una ofensiva contra Falú, titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, que la semana última los había acusado de formalizar “un pacto espurio” en defensa de Moliné.
En sucesivas intervenciones, Falú se convirtió en eje de todo tipo de ataques. El jefe del bloque de senadores radicales, Carlos Maestro (Chubut), lo acusó de tener “un torpe afán de protagonismo mediático”, mientras que Eduardo Menem (PJ-La Rioja) lo calificó de “cobarde” y dijo que había protagonizado una “tremenda sobreactuación para quedar bien con el Poder Ejecutivo”.
Ataque a Cafiero
A ellos sumaron sus quejas los radicales José Luis Zavalía (Santiago del Estero), Carlos Prades (Santa Cruz) y el menemista correntino Angel Pardo. La intervención de este senador rozó el escándalo cuando acusó a su compañero de bloque Antonio Cafiero (Buenos Aires) de estar “gagá” y de ser un “héroe con pies de barro”.
El pecado del veterano legislador había sido defender la “seriedad” de la denuncia sobre los supuestos sobornos pagados para conseguir la sanción de la reforma laboral, en respuesta a la intervención de Zavalía, que había equiparado el impacto de las palabras de Falú con el escándalo que derivó en la renuncia del vicepresidente Carlos Alvarez.
Después de las cuestiones de privilegio, el debate se centró en la resistencia del radicalismo a aceptar el dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner (PJ-Santa Cruz), que rechazó la excusación planteada por el senador Raúl Baglini (UCR-Mendoza).
El legislador mendocino asumió la defensa de su propia inhibición reiterando su denuncia acerca de que existieron irregularidades en el trámite de comisión que finalizó con el rechazo de su pedido, como que el riojano Jorge Yoma (PJ) firmara el dictamen en su domicilio particular.
Baglini insistió en fundar su excusación en la necesidad de “garantizar la debida imparcialidad” que los senadores juran ejercer en el juicio político.
Además, desestimó los argumentos de la puntana Liliana Negre de Alonso (PJ), que había presentado el tratamiento de su excusación como una “muestra de buena voluntad”, ya que podría habérsela rechazado “in límine” porque así se lo permite el reglamento, y recordó que la propia senadora Kirchner había aceptado una recusación del juez federal Francisco Trovato en ocasión del juicio político que lo destituyó del cargo.
Por último, Baglini aseguró que si se le rechazaba su excusación se lo condenaría “al procedimiento atípico de tener que esconderme para no formar parte del proceso”.
A pesar de estos argumentos, el PJ se mantuvo firme en su rechazo a la excusación y se limitó a esperar el momento de la votación, que se definió por 28 votos a favor, 17 en contra y la abstención de Menem.
Posteriormente, aunque con menos debate y la oposición de radicales y provinciales, el Senado también negó el planteo de recusación contra Cristina Kirchner.
El momento para el que finalmente se había convocado la sesión llegó recién cerca de las 21, cuando el secretario Parlamentario del Senado, Juan Estrada, inició la lectura de la acusación.
Antes de comenzar la ceremonia, Falú formuló algunas palabras en las que reivindicó su intención y la de la comisión de “seguir por el camino trazado” a pesar de las acusaciones que habían recibido. Sin embargo, Falú habló ante un recinto semivacío: el radicalismo había cumplido con su promesa de retirarse en repudio a las declaraciones del diputado.
Las causas
Caso Meller: la Cámara de Diputados acusó al juez de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Moliné O´Connor de “legitimar un procedimiento fraudulento” al reconocerle a la empresa Meller SA la posibilidad de reclamarle al Estado nacional una deuda de 29 millones de pesos por la impresión de varias ediciones de guías telefónicas que, actualizados y pagados en bonos, habrían ascendido a 400 millones de pesos, según el Gobierno (la empresa aduce que la suma asciende a 115 millones de pesos). El pago de esa cifra fue denegado por un decreto del gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Caso Magariños: la Cámara baja -con el voto favorable de 139 legisladores- acusó al juez Eduardo Moliné O´Connor de haber invadido competencias propias del Consejo de la Magistratura y lesionado derechos constitucionales al imponer, junto con otro cuatro miembros del alto tribunal pertenecientes a la denominada mayoría automática, una sanción económica al juez Héctor Magariños por haber emitido una opinión doctrinaria contraria a un fallo de la Corte Suprema.
Caso Macri: en el dictamen acusatorio -aprobado el 13 del mes último por el plenario de la Cámara baja-, los diputados cuestionaron que el juez Moliné O´Connor avaló sin fundamentos el sobreseimiento que la Sala IV de la Cámara de Casación Penal les dictó a ejecutivos del grupo empresariales Socma -entre ellos Francisco Macri, propietario del holding y padre del candidato a jefe del gobierno porteño Mauricio Macri-, en la causa por el supuesto contrabando de 13.000 automóviles. Cuestionaron también que Moliné O´Connor haya rechazado sin motivos el recurso de queja del fiscal de esa causa.
Zaffaroni
El Senado le dio ayer estado parlamentario al pliego remitido por el Poder Ejecutivo que postula a Eugenio Raúl Zaffaroni como juez de la Corte en reemplazo del ex presidente del alto tribunal Julio Nazareno. Así, comenzarán a correr desde hoy los plazos reglamentarios para llegar a la audiencia pública obligatoria en la que se debatirá el nombramiento. Según fuentes de la Comisión de Acuerdos, esa reunión se celebrará el 11 de noviembre, por lo que el penalista podría recibir el visto bueno de la Cámara alta en la segunda quincena de ese mes.
Este contenido no está abierto a comentarios

