TENSIÓN Y UN IMPORTANTE OPERATIVO POLICIAL A HORAS DE DEFINIRSE EL FUTURO DE IBARRA
A horas de conocerse el veredicto final sobre el destino político del suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, el clima que se vivía hoy en las inmediaciones de la Legislatura porteña estaba enrarecido. Un importante operativo policial dominaba el lugar en el que familiares de las víctimas de Cromañón realizan una vigilia a la espera del dictamen.
El dispositivo de seguridad se instaló sobre las calles Perú, Avenida de Mayo, Hipólito Yrigoyen, Diagonal Sur, Chacabuco y Bolívar. Esto ya provocaba problemas en el tránsito. Los familiares, que se mantienen en vigilia en Perú y Avenida de Mayo protagonizaron esta mañana los primeros incidentes con personas que intentaron despegar carteles con la leyenda “No cumplir con la Constitución mata”.
La sesión en la que se conocerá el fallo del juicio político fue convocada para las 13 y se hará bajo estrictas medidas de seguridad. Sólo se permitirá que ingresen a las bandejas del público 65 familiares de las víctimas, 50 del sector opositor y 15 de los que apoyan a Ibarra. El resto de los lugares estará reservado a legisladores, asesores y periodistas. El suspendido jefe de Gobierno avisó que estará presente para oír el veredicto, acompañado por sus abogados defensores.
Para que el suspendido jefe de Gobierno sea destituido deberá reunir los votos de diez de los quince miembros de la Sala. Ibarristas, opositores y el sector más duro de los familiares de las víctimas alimentaron ayer la tensión haciendo circular múltiples especulaciones sobre la posición de algunos diputados que podrían inclinar la balanza a favor o en contra de Ibarra. Lo cierto es que nadie se animaba a pronosticar un resultado, aunque se daba por seguro que será ajustado.
Según los cálculos que se hacían ayer en los pasillos de la Legislatura, Ibarra parecía tener asegurados cuatro de los seis votos que necesita para ser repuesto en la Jefatura de Gobierno (uno propio, otro del socialismo y dos kirchneristas), por lo que se consideraba que serían determinantes las posturas del tercer kirchnerista, Helio Rebot, y del zamorista Gerardo Romagnoli.
Son los dos que más incógnitas sembraron, aunque no se descartan sorpresas provenientes de otros bloques. De hecho, todas las fuerzas representadas en la Sala Juzgadora se encontraban ayer en estado deliberativo. Otro voto incierto es el de Florencia Polimeni, una radical independiente que entró por el macrismo y armó un bloque unipersonal. Embarazada de ocho meses, se encuentra en reposo desde el jueves por un pico de estrés, aunque anunció que hoy irá a votar. También habrá que esperar qué pasa con el ARI, ya que, oficialmente, el partido de Elisa Carrió le dio “libertad de conciencia” a sus legisladores.
Un dato a tener en cuenta: las abstenciones favorecerán a Ibarra, porque la Constitución porteña obliga a quienes pretenden destituir a una autoridad a reunir una mayoría especial de dos tercios de la Sala Juzgadora.
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