TERCERIZACIÓN DEL COBRO DE LOS IMPUESTOS: UNA SITUACIÓN QUE PODRÍA REPETIRSE EN SANTA FE
La tercerización del cobro de los impuestos municipales en la ciudad de Santa Fe abre interrogantes antes de concretarse. Antecedentes negativos en otras localidades del país, ponen en duda la eficacia de este método de cobranza de los tributos municipales.
En la última semana, vecinos de la ciudad bonaerense de Pilar le pidieron a su intendente que no renueve el contrato con la UTE Tecsa, quien fue la encargada en los últimos 3 años de cobrar los impuestos en esa localidad. La protesta estuvo fundamentada en las irregularidades que la empresa habría cometido desde que se hizo cargo de la tercerización de los impuestos.
En casi tres años, Tecsa se llevó 15 millones de pesos en honorarios, a razón de unos 400 a 450 mil pesos por mes. Pero desde el comienzo, la tercerización estuvo viciada de irregularidades. En primer lugar, con el pretexto de la modernización y desburocratización del sistema de cobro de impuestos (en otras palabras computadoras y software adecuado), se comenzó a hablar de todo este tema. Pero, en esa génesis se aclaraba que la empresa adjudicataria de la modernización “bajo ningún concepto podrá hacerse cargo del cobro de ningún impuesto”. Se desembocó en un grupo de firmas (Recovery, ISP y Relevamientos Catastrales) ofertando la tan anunciada modernización y hacerse cargo del cobro de todos los impuestos existentes.
La empresa, para asegurarse el cobro ya que regía la emergencia económica con la imposibilidad de pagar facturas mayores a los 5 mil pesos, logró que el ex intendente Sergio Bivort acuerde la creación de un fideicomiso. Es decir una cuenta especial en donde iban a parar todos los fondos recaudados como resultado del cobro de las tasas y de donde Tecsa podía sacar sus jugosas ganancias que van desde el 25% al 30%, en el caso de impuestos vencidos o por vencer dentro de la duración del contrato y de un 7% para la deuda anterior. Además, Tecsa consiguió que Bivort le destine dentro de los primeros 5 días de creado el fideicomiso, un total de 250 mil dólares más IVA para que la empresa pueda instrumentar el servicio que venía a cumplir. Es decir que Bivort subsidió a Tecsa.
La UTE se constituyó legalmente después del llamado a licitación y un día antes de la firma del contrato.
PROPUESTA
La UTE recibe a cambio de sus servicios un porcentaje que va desde el 22 al 30% de la recaudación efectiva. Actualmente la firma le habría ofrecido a la Municipalidad, quien ha reiterado en más de una oportunidad que quiere renegociar el contrato -hay una Ley provincial que así la faculta- una reducción en tales porcentuales que van desde un 50 hasta un 90%, dependen los casos. Pero, reforma tributaria mediante, no son pocos en el municipio los que se han percatado que de aumentar la recaudación también lo harán las ganancias de la empresa.
Es por eso que, según estimaciones del gobierno, Tecsa seguiría quedándose con 450 mil pesos aproximadamente por mes, lo que en un año significaría una suma total de más de 5 millones de pesos. Sin embargo el actual gobierno ha informado que desde el 10 diciembre la UTE “no se ha llevado ni un peso” ya que no autorizó el cobro, al que se accede a través de la firma por parte del Intendente de los respectivos certificados.
En su momento Tecsa arribó como la empresa que, supuestamente, iba a solucionar un problema que casi se ha vuelto histórico: la baja cobrabilidad que existe de los tributos municipales. La recaudadora estimaba en la oferta, gracias a sus servicios, un aumento en la recaudación por tributos en el orden del 30% y un recupero de deuda (morosos) del 40%. Pero no ocurrió ni una cosa ni la otra. De hecho sólo tres de cada diez contribuyentes tienen sus cuentas al día. Cifra que ya existía en el 2001 y que, pese a la privatización del cobro de impuestos, se ha mantenido.
LA PROTESTA DE LOS VECINOS
Ciento cincuenta manifestantes se congregaron en las puertas de la Municipalidad para pedirle al Intendente que anule el acuerdo. Para el 9 de febrero varios vecinos convocaron públicamente a otra marcha. En total la empresa se ha llevado en casi tres años más de 15 millones de pesos. Zúccaro prometió ponerse “siempre del lado de la gente” y se comprometió a interceder por aquellos que son “amenazados” mediante intimidatorias cartas documento.
A mediados de esta semana, unos 150 manifestantes marcharon hacia la Municipalidad para solicitarle al intendente Zúccaro la anulación del contrato con la Unión Transitoria de Empresas “Tecsa”. El grupo estuvo nutrido por representantes de La Casa de Derechos Humanos, la CCC (Teresa Vive y Fray Luis Beltrán), CTA, Polo Obrero, Suteba. Pero las movilizaciones seguirán, ya que un grupo de vecinos, entre los que se encuentran militantes políticos, ex y actuales concejales, comerciantes, entre otros, organizaron otra marcha para el lunes 9 de febrero. Manifestación, bajo el lema “Basta de UTE Tecsa”, a la que ya han comprometido su presencia la totalidad de las organizaciones movilizadas.
LOS MANIFESTANTES CON EL INTENDENTE
Una delegación de los que se encontraban manifestando fueron recibidos por el intendente Humberto Zúccaro. La reunión que en principio pareció tensa, se desarrolló en un clima cordial. El padre Luis Guzmán de la casa de DDHH de Manzone fue el primero en tomar la palabra. Le pidió concretamente a Zúccaro que anule el contrato con la privatizada. “Sabe a que venimos. Hay un Pilar de la opulencia y otro de la miseria. Necesitamos que ese dinero (que se lleva Tecsa) se destine al pueblo. La realidad de nuestra gente en la periferia es catastrófica”, agregó. Luis Cubillas, de la CCC, tomó la palabra para expresar que hay coincidencias con algunas políticas del intendente y que su agrupación está dispuesta a ayudar. “Nosotros lo vamos a acompañar si ud. trabaja en beneficio del pueblo. No puede haber dos Pilares”. Y finalizó afirmando que “si hay que bancar esta decisión (la de anular el contrato) con gente en la calle, lo haremos”. Posteriormente Cristian Invernizio, también de la casa de DDHH, expresó: “hay gente en la calle reclamando esa decisión, sólo falta ahora la decisión política”. Luis Deza, de la CTA expresó a continuación “vamos a acompañar todas las medidas del intendente que vayan contra la corrupción, y anular esta privatización es una de esas”.
CONCLUSIONES
Los dirigentes comunitarios se mostraron conformes con el encuentro con el Intendente pero la persona de Zúccaro todavía no les genera mucha confianza. “El encuentro estuvo bien, ahora falta decisión política para seguir adelante”, expresaron algunos de los que participaron en la reunión. Para Cubillas, de la CCC, “esta pelea recién comienza”. Y coincidió con los demás “hace falta decisión política”. Si bien la renegociación de los contratos con las privatizadas formó parte de la agenda de gobierno desde el primer día en que Zúccaro asumió, la movilización de la gente le mete presión a las decisiones y apura los tiempos políticos. Luego de la reunión, el Intendente expresó “necesito ciento veinte días más”, aunque algunos de sus dirigentes creen que el problema Tecsa se resolverá mucho antes. La percepción -en aumento- de sectores de la sociedad que ven a Tecsa como un gigantesco vampiro que se lleva los recursos de todos (desde insumos en el hospital hasta pavimentación de calles) funciona como una espada de Damócles para Zúccaro, y también para la UTE.
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