¿TERCERIZACIÓN O PRIVATIZACIÓN?, EL DEBATE EN LA MUNICIPALIDAD
Un abanico de interrogantes abiertos es la consecuencia de la aprobación de la ordenanza 11.145 a fines del año pasado. Mientras Balbarrey asegura que no se trata de una privatización, los empleados temen por sus empleos y la Unión de Trabajadores Municipales denuncia que el Estado no tiene capacidad operativa.
Con el apoyo total del oficialismo y el PJ disidente, se aprobó en diciembre de 2004 la norma que permite llamar a licitación pública nacional para la contratación de servicios generales para la “modernización y el fortalecimiento de la Administración Tributaria Municipal”.
En ese momento, algunos concejales de la oposición, como Julio Schneider (UCR) y Leonardo Simoniello (UCR Encuentro), manifestaron públicamente su rechazo por lo que consideran la privatización del cobro de impuestos municipales. En la misma sintonía se manifestaron la Utram y empleados de las áreas afectadas, aunque Balbarrey no se cansa de repetir que el proyecto tiene como única intención la “modernización” del municipio y que la Municipalidad seguirá controlando la situación.
¿Qué dice la norma?
El objetivo es la “modernización, fortalecimiento de la administración tributaria, las áreas de atención al contribuyente e incremento de la recaudación tributaria de la Municipalidad”.
¿Cómo se va a pagar el servicio?
Sobre esto surgieron muchos interrogantes: ¿realmente va a ir a riesgo la empresa? El intendente aseguró que, para la Municipalidad, esto “no tiene ningún costo. La licitación prevé que la incorporación de tecnología, que, según una evaluación a priori, representa entre 3 y 5 millones de pesos e incluso más de inversión. Y no tenemos capacidad para llevarlo adelante con nuestro propio esfuerzo. Lo que pretendemos es que, como ha ocurrido en otros lugares, se haga esta inversión a través de una empresa que pueda recuperar el monto a propio riesgo”.
La retribución estará definida a “riesgo sobre a) el incremento de la recaudación municipal en cada uno de los impuestos, tasas, derechos, multas y otras contribuciones gestionadas por la contratista (corrientes y vencidas); b) sobre la detección de las construcciones clandestinas y comercios e industrias sin su correspondiente habilitación”.
¿Aumentarán los impuestos?
Ésta es la sospecha mayor. Se funda en el hecho de que la ordenanza no lo especifica y, para apoyar la duda, sólo dice que “para el caso de producirse modificaciones en más o en menos en las alícuotas de los impuestos directos que graven los servicios objeto de esta licitación, el contratante podrá, previa negociación con la contratista, disponer un ajuste en el precio pactado”.
¿Qué va ocurrir con los empleados?
El artículo cuarto resalta que este procedimiento “bajo ninguna circunstancia producirá el cese o suspensión del personal municipal actualmente en funciones ni afectación de sus derechos laborales”.
Asimismo, más adelante se hace la salvedad de que la empresa responsable tendrá a su cargo la “capacitación del personal afectado en las tareas de recaudación”.
¿Qué requisitos debe exhibir la empresa?
Los “oferentes” tienen que ser “solventes”. Esto quiere decir que tendrán que acreditar los recursos necesarios para la prestación de los trabajos, e indicar la capacidad técnica y operativa, y disponibilidad de recursos humanos y financieros acorde con los servicios a brindar.
Los que aspiren a manejar la caja de cobro del municipio deberán proponer un programa que contemple la totalidad de las actividades y, al momento de ofrecerse para esta acción, demostrar su experiencia y presentar -como garantía de ello- los casos exitosos en el área dentro del país en los que hayan estado involucrados.
Otros requisitos son la presentación de estados contables y un Plan de Trabajo que contemple las tareas a realizar.
¿Qué responsabilidades le quedarán a la Municipalidad?
Las facultades de fiscalización y de ejecución judicial de deudas tributarias, y la posibilidad de otorgar a los contribuyentes -con respecto a la deuda impaga- planes de pago en cuotas de acuerdo con la normativa vigente.
Luego de 5 años concluye el contrato. Es entonces cuando toda la tecnología invertida por la empresa queda en manos de la Municipalidad. Claro que todo tiene que estar en buenas condiciones, “el hardware y software deberán estar actualizados y en óptimo funcionamiento al momento que termine el contrato o su prórroga, como así también los manuales y licencias”.
El objetivo
La intención del municipio, para lo que estableció el marco legal que se lo permita, es “optimizar los niveles de recaudación de los distintos tributos, modernizar y fortalecer el sistema de administración y control de la recaudación tributaria y obtener una recaudación sustentable”.
También se pretende mejorar los procedimientos y mecanismos de control. La empresa que se haga responsable de estas tareas tendrá incumbencia en la organización integral de la cobranza de los principales tributos, la mejora y actualización de la información contenida en las bases de datos pertenecientes a la Dirección de Rentas, y otras áreas relacionadas con la administración tributaria municipal.
LOS ARGUMENTOS DE BALBARREY
El intendente Martín Balbarrey negó que se persiga una privatización del cobro de los tributos. En cambio, hizo un diagnóstico sobre la situación actual, y explicó los alcances y fundamentos de la ordenanza 11.145 con estas palabras.
Tecnología: “Después de hacer una evaluación, lo que queremos hacer es una fuerte incorporación de tecnología. Significa que se sumen computadoras, oficinas de atención al público con programas y bases de datos y que haya relación entre oficinas a través de esa tecnología. Ésto nos va a permitir que el contribuyente pueda pagar o hacer un trámite desde la casa, o que los planos puedan llegar por Internet a Edificaciones Privadas”.
Empleo: “Ningún empleado va a perder su trabajo. Ésto se hace con recursos humanos de la Municipalidad que además van a ser capacitados”.
Control: “No se pierde la facultad de control y de inspección. Se hace una fuerte incorporación de tecnología y quien lo hace irá a riesgo para cobrar esa inversión de la mejora en términos de recaudación. Porque estamos convencidos de que el manejo de la información también nos va a traer una mejora en la recaudación”.
Plazos: “Se están elaborando los pliegos para la licitación que se abriría en marzo. Luego vendrá el análisis de ofertas y adjudicación”.
Privatización: “Es importante desmentir las versiones sobre privatización. Queremos hacer una fuerte incorporación de tecnología. Hemos hecho algunas pruebas este año que han dado muy buenos resultados, se firmó un convenio con la UNL para el trabajo en el Tribunal de Faltas, y otro con la UTN”.
Modernización: “Si enlazamos todas las áreas, el día de mañana un profesional podrá acceder a la base de datos, pagando un abono; se podrá sacar el libre multa vía Internet, estará la posibilidad de modernizar la Municipalidad y acercarla al contribuyente, que tiene que ser tratado como cliente”.
LA OPINIÓN DE UTRAM
La Unión de Trabajadores Municipales, representada por Mario Aguirre en la secretaría general, recordó que ya el 2 de agosto del año pasado había denunciado “una vocación privatizadora por parte del DEM, que afectaría a reparticiones municipales de envergadura”. También se advirtió, en su momento, que “el Estado municipal no tiene capacidad operativa para brindar respuestas a la comunidad santafesina”.
A la hora de explicar cómo se llegó a esa situación de obsolescencia, la Utram evaluó que fue “por la acumulación de errores políticos de las gestiones de Rosatti y Alvarez. No hubo nunca un plan de gobierno para la ciudad y para la propia administración”. Y enumera la falta de maquinarias, elementos de seguridad, ropa de trabajo, herramientas, equipos y programas de computación adecuados e interconectados entre las distintas áreas, promoción de concursos y capacitación para el personal y una larga lista de etcéteras”.
“Hoy se elige la tercerización del cobro de tributos, la ampliación de tareas a las empresas Cliba y Urbafe, el SES, la supresión de apremios fiscales por ejecutores privados. Pero la lista se extiende a otros organismos como Cementerios, Vialidad y Tránsito”, apunta el gremio.
En ese punto, advierte que desde la Intendencia “se pretende disimular esta situación manifestando lo contrario, pero lo que realmente vale son los hechos. Y los hechos están plasmados en actos administrativos que recortan el Estado municipal”.
Concluye luego que “la comunidad espera y necesita de un Estado municipal organizado, eficaz y con vocación social” y esto “no se logra aplicando medidas privatizadoras, que lo único que persiguen es la mayor rentabilidad”.
LO QUE PIENSAN LOS EMPLEADOS
Fantasmas de despidos, privatización y aumentos de tasa. Desconocimiento, falta de consulta y de información. Los empleados municipales que dependen de las direcciones que se “tercerizarán” no están en absoluto conformes.
Si bien todos los consultados reconocen que hace falta la incorporación de nuevas herramientas de trabajo informáticas, repiten al unísono la oposición al proceso que nombran “privatización”.
Además, en sus diálogos con El Litoral dejaron entrever el distanciamiento que existe entre los funcionarios y los trabajadores: se refieren a los dirigentes como “ellos”, diferenciándolos de un “nosotros” que “no sabe qué se va a hacer y no fue consultado para implementar la medida”.
“Es una privatización encubierta. Privatizan la recaudación, que es ilógico.
“No nos dieron ninguna instrucción ni información. Nos enteramos cuando lo sancionó el Concejo. Después, el intendente se reunió con los directores para informarles cómo va a ser, no para intercambiar ideas”.
“Acá se trabaja bien (en Rentas). Si no se llega a más, es porque falta personal; muchas categorías han quedado vacantes y no se fueron cubriendo. Refuerzan con planes Trabajar. Creo que se los usa, porque por 150 pesos le dan una responsabilidad muy grande. Está bien que cumplan un horario, pero sería mejor que les hicieran un examen, rendir y que se cubran. Que les paguen un sueldo justo, con aportes y obra social”.
“Yo creo que esto va a llevar a un aumento de los impuestos”.
“Ellos (por los funcionarios) dicen que nos van a capacitar, que se va a modernizar todo el sistema informático, no sé… Todos corremos el mismo riesgo, él mismo dijo (por el intendente) que nadie está exento de lo que pueda pasar”.
“La nueva comisión del gremio hace unos meses decía que no nos hiciéramos problema, que no pasaba nada, que no se iba a privatizar. Y, en realidad, ya estaba todo hecho”.
“La recaudación subió. Ahora, si se privatiza, ¿cómo va a ser el modo de cobranza de las deudas? Con remate. Eso no esta bien aclarado”.
“Esto trae inseguridad laboral. Muchos de los empleados estamos preocupados por el hecho de que estamos cumpliendo la función, pero no confirmados en el cargo. Estábamos confirmados, pero hace tres meses nos sacaron la confirmación y, de golpe, estamos subrogando… Entonces, da para sospechar”.
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