TERCERIZACIÓN: SATISFACCIÓN POR LA DECISIÓN DE BALBARREY
El “no” de Balbarrey al avance de la licitación por la “modernización y fortalecimiento de la Administración Tributaria Municipal”, tuvo como eco la satisfacción de entidades intermedias, grupos de vecinos y asociaciones sindicales de la ciudad.
Es que, sobre todo desde la semana pasada, las voces que se alzaban en contra de lo que consideraban una “privatización encubierta” comenzaron a elevar el tono. Reuniones, pedidos, cartas, conferencias de prensa, vislumbraban un clima desfavorable para la concreción del proyecto que el intendente defendía.
El mismo día que Balbarrey, en “una decisión mía”, anunció que daba marcha atrás al proceso licitatorio porque “fui elegido para gobernar a la gente y, si hay dudas sobre el proceso, prefiero dejarlo sin efecto”, el arco opositor y los vecinos festejaron la actitud.
En la noche del viernes, la Multisectorial que un día antes clamaba porque se frenara la “tercerización o privatización” se reunió para reivindicar el hecho como un “triunfo de la comunidad”. Además, analizaron la actitud de Balbarrey como una consecuencia de la “acción participativa” de las instituciones de la ciudad y los contribuyentes que expresaron su “decisión de luchar para que esta Ordenanza, tan maliciosamente sancionada por una mayoría obsecuente a la misma Intendencia, intentara implementar un sistema que había resultado nefasto en otras localidades”.
Las voces
Muchos fueron los que militaron en contra de lo que consideraban un mecanismo de la década pasada. Mucho se escuchó y vio en esta última semana en torno a lo que se suponía era una “entrega de potestades del municipio a manos privadas”.
Si bien Balbarrey siempre enfatizó que no era una tercerización, sino un “contrato de incorporación de tecnología”; todos los ciudadanos que integran la Multisectorial vieron el paso al costado como una inteligente esquivada a “una tercerización que hacía participar a un banco para la administración de los fondos fideicomitidos”.
Todos los consultados resaltaron tres puntos que, a su entender, son las conclusiones más sobresalientes del “no proyecto”: la activa participación ciudadana; la necesidad de incorporar tecnología y agilizar el municipio utilizando otras estrategias; la inteligente decisión de Balbarrey de dar marcha atrás.
Leonardo Simoniello, concejal UCR- Encuentro. “Me parece una actitud oportuna e inteligente de Balbarrey en concordancia con lo planteado por la oposición y las entidades intermedias. Era un sistema de tercerización innecesario, inconducente. Creo que está bien que el intendente pueda volver sobre sus propias decisiones cuando pueden perjudicar a la ciudad”.
Julio Schneider, concejal UCR. “El intendente está salvando un error que, inevitablemente, nos iba a llevar a una situación muy confusa. Me parece que Balbarrey actuó bien y que es un gesto hacia los ciudadanos. Es una persona inteligente y sabe que hay otros caminos para lograr los mismos resultados”.
Daniel Bustamante, presidente del Centro Comercial. “Fue una actitud inteligente del intendente porque todos los antecedentes descalificaban a esta metodología. Nosotros veíamos que tenía muchas fallas y que las experiencias anteriores en otros municipios habían terminado muy mal. Si lo que se prioriza es la tecnología y la atención al contribuyente, hay que capacitar al personal municipal e incorporar tecnología propia”.
Jorge Henn, concejal UCR- Encuentro. “Desde el oficialismo se subestimó el sentido común del ciudadano al negar que desde el pliego se estaba tercerizando funciones propias de la Municipalidad. Y eso lo percibió el vecino, las asociaciones y todas las fuerzas vivas de la ciudad. No nos oponemos a las reformas administrativas tributarias pero se debe realizar en base a criterios de equidad y empezando por los grandes contribuyentes y no por el perejil que intenta subsistir”.
Este contenido no está abierto a comentarios

