TERMINARON LOS ALEGATOS POR EL JUICIO A FÁRIZ
Esta semana se puso término a la etapa de los alegatos en el juicio político al juez federal de Reconquista, Eduardo Luis María Fariz. Cada una de las partes expuso sus argumentos y se aguarda que el Tribunal resuelva el futuro del magistrado suspendido.
Desde el jueves 9 de febrero y durante toda la semana pasada, fue el turno de los testigos, que hablaron a favor y en contra de Fariz, frente a los 9 integrantes del Tribunal, presidido por la ministra Elena Highton de Nolasco.
Esta semana se realizaron los alegatos y el enjuiciado no hizo uso de la opción de declarar para hacer su descargo, que prefirió dejar en manos de sus abogados.
Quienes estuvieron en el momento de los alegatos fueron testigos de abrazos efusivos de los allegados a Fariz y la defensa, demostrando su conformidad con la posición planteada.
Del mismo modo, la parte acusadora cree que está en el buen camino y que la destitución del magistrado sería cuestión de días.
No obstante las opiniones y muestras de efusividad de ambas parcialidades, el tribunal desempeñó su labor con tal corrección que los que siguieron el juicio no advirtieron ni siquiera un gesto que permita despertar alguna sospecha.
Así las cosas, se deberá aguardar el dictamen final, que se leerá en la sesión del 6 de marzo, a las tres de la tarde.
El magistrado suspendido está acusado de irregularidades en su desempeño profesional, entre las que se evalúan la tramitación de expedientes, la selección de conjueces y las denuncias por acoso laboral.
“Un caso ejemplar”
El secretario general de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, Julio Piumatto, le dijo a El Litoral que “la acusación a Fariz se vio favorecida por las pruebas contundentes de las testimoniales y reclamó la separación del cargo”.
Desde su punto de vista, “la defensa trató de invertir los términos, al pretender una suerte de conspiración en contra de su persona”, amplió el representante gremial.
La pretendida “conspiración” alude a la postura del gremio que reúne a los empleados judiciales y a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia. Tanto el gremio nacional como el organismo de gobierno denunciaron y presentaron pruebas en contra del juez en varias oportunidades.
“La realidad de las pruebas es conocida por todos los habitantes de Reconquista”, dijo Piumatto. Se refirió a “la fama del hombre” que trascendió a nivel nacional en un caso de narcotráfico, en el que se suicidó un policía. En tanto, destacó la labor de la presidencia del tribunal.
Finalmente, manifestó que “quienes creemos en la Justicia esperamos que sea un caso ejemplar”, y dijo que “seguramente van a llover las denuncias (penales) a partir de la decisión de apartarlo del cargo”.
Reforma del Consejo
Luis Piumatto opinó que con la reforma del Consejo de la Magistratura “se va a profundizar la intención de renovación de la Justicia”, porque si bien “no son todos los magistrados comparables con Fariz, no es el único que actuó en la Argentina de la década de 1990”.
Manifestó que “la Justicia y los magistrados deben recuperar su sentido fundacional, y las herramientas deben estar al servicio de esta realidad y no defender intereses corporativos, como algunos sectores de la magistratura, que en los últimos 15 años se aferraron en los privilegios”.
Convencido de que los cambios “pasan por los hombres que la integren”, reconoció que “el Consejo no estaba funcionando bien, y había cosas oscuras que no nos gustaban”.
Finalmente, hizo notar una “omisión significativa”, en clara alusión a la falta de “representación de los trabajadores” del Poder Judicial en el discutido Consejo, y remarcó que “no estamos incluidos en ninguna de las dos”, ni en el anterior, ni ahora.
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