TERMINÓ EL MOTÍN EN LA CÁRCEL DE BRASIL Y LIBERAN A TODOS LOS REHENES
La policía confirmó que no hubo víctimas mortales. “Los presos habían afirmado que se produjeron 16 muertes durante el motín, pero desmintieron la información al terminar la rebelión”, explicó el portavoz de la policía en el lugar, Lenilson Guedez.
El martes los presos mostraron brevemente dos cuerpos a periodistas, policías y familiares que estaban en las afueras del presidio, asegurando que estaban sin vida.
El motín entró en su momento de mayor tensión cuando, tras interrumpirse las negociaciones, las autoridades decidieron suspender el suministro de agua, electricidad y alimentos al local. (Edición impresa)
Tras la medida, las negociaciones fueron reanudadas. Dos de las rehenes fueron liberadas hay antes de terminar la negociación, una de ellas embarazada de ocho meses, porque estaban sintiéndose mal.
Los 930 presos reclamaban mejoras en las condiciones del presidio y el retorno a esa cárcel del asaltante Edinildo Paula de Souza, alias “Birrinha”, que había sido transferido a otro presidio. Los presos dijeron que temían que “Birrinha”, con casi cien años de condenas a sus espaldas y transferido a un penal dominado por facciones contrarias, corriera riesgo de vida.
Las autoridades aceptaron esas condiciones, pero aun así, las negociaciones se paralizaron el martes cuando las autoridades exigieron que primero fueran liberados los rehenes.
Los rehenes -185 mujeres y 11 hombres familiares de los presos- permanecían en el presidio desde el domingo de Navidad. Según la policía, estos habrían consentido en quedarse para apoyar a los amotinados, una vez terminada la visita del domingo.
Este consentimiento es habitual en rebeliones carcelarias porque así los familiares, con su presencia, presionan a la policía para que no invada violentamente el penal, aunque técnicamente son considerados rehenes.
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