TERREMOTO EN PAQUISTÁN: SE COMPLICA EL RESCATE Y HAY MILES DE PERSONAS AISLADAS
Las intensas lluvias y el frío obligaron ayer a la suspensión de las tareas de rescate de los damnificados por el terremoto del sábado pasado en Paquistán, donde, según estiman las autoridades, miles de personas siguen atrapadas en pueblos aislados a la espera de comida y de medicamentos.
La gravedad de la situación -con estimaciones que hablan de 3 millones de sobrevivientes sin techo expuestos a las inclemencias climáticas- determinó que la OTAN y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU establezcan puentes aéreos a partir de mañana para llevar ayuda a los damnificados. La decisión fue adoptada luego de que Paquistán pidiera, anteayer, la cooperación de la organización para suministrar artículos de primera necesidad a los afectados.
La fuerza aérea paquistaní informó ayer que los helicópteros no pudieron volar a causa de las fuertes lluvias. Miles de personas pasaron su tercera noche consecutiva en tiendas de campaña o a la intemperie, y los meteorólogos pronosticaron lluvias intermitentes durante las próximas 48 horas y señalaron que en esos dos días la región se verá afectada por una ola de frío.
El vocero del ejército paquistaní, el general Shaukat Sultan, dijo que sólo 3110 de 51.000 heridos han sido evacuados por los helicópteros a los hospitales principales. “Hay muchas áreas a las que no pudimos llegar”, admitió.
En tanto, el número de muertes confirmadas por el sismo del sábado seguía aumentando en Paquistán y en la India. El gobierno paquistaní confirmó que son por lo menos 23.000 en Cachemira -donde se registró el epicentro del terremoto-, y que son unos 41.000 en todo Paquistán, aunque se cree que la cifra final podría llegar a los 80.000 porque aún no se ha podido llegar a la mayoría de las aldeas de la montaña y apenas se han removido escombros en Muzaffarabad, la capital de la Cachemira paquistaní y la ciudad más devastada por el terremoto.
En esta ciudad, donde ayer por la mañana llovía y, por momentos, granizaba con fuerza, reinaban el caos y la confusión, con escasos equipos internacionales trabajando sobre el terreno y grupos de hombres desesperados que asaltaban los contados camiones que llegaban con comida, agua, tiendas de campaña y mantas.
Decenas de hombres, jóvenes y viejos, enfrentaron a los dueños de los comercios, y ambos bandos intercambiaron pedradas y palazos. Los saqueadores aparentemente se llevaron la peor parte, ya que huyeron y algunos tenían heridas sangrantes en la cabeza.
Al caer la tarde, el hedor de los miles de muertos impregnan los edificios arruinados. Según las autoridades, cerca de 15.000 personas podrían estar aún sepultadas bajo los cascotes en una ciudad destruida en más de un 80 por ciento. Miles de personas deambulan de un lado a otro, iracundas o indolentes, sin saber qué hacer o a quién protestar porque la ayuda humanitaria llega aún a cuentagotas.
“Tenemos dos grandes problemas: uno, la carencia de recursos y materiales, y dos, la distribución de esa ayuda. Han pasado más de cuatro días y el gobierno ha hecho muy poco”, se quejaba a Asif Yacub, responsable de la organización humanitaria paquistaní Wassed Helped Hands.
Nuevo sismo
Para peor, un nuevo sismo de 5 grados en la escala de Richter sacudió ayer el sudoeste de Paquistán, lejos de la zona afectada por el terremoto del sábado. “Fue un sismo de intensidad moderada”, dijo el vocero del Instituto Sismológico, Salim Akhtar. Se desconocen informes sobre víctimas o daños.
Por la situación desesperante, la ONU solicitó a la comunidad internacional 272 millones de dólares mientras que países como Kuwait y Emiratos Arabes ofrecieron 100 millones de dólares de ayuda cada uno (el doble de la comprometida por Estados Unidos). Arabia Saudita, Bahrein y Qatar enviarán ayuda humanitaria de urgencia, mientras que Japón comprometió unos 20 millones de dólares; Australia aportará unos 8 millones; Canadá, 17 millones e Irlanda, 3 millones de euros.
Agencias EFE, DPA, AP y AFP
Especulaciones sobre Ben Laden
WASHINGTON (AP).- Aunque funcionarios y expertos en antiterrorismo estadounidenses recomiendan no sacar conclusiones precipitadas, crecen las especulaciones sobre si Osama ben Laden, el jefe de la red terrorista Al-Qaeda, podría haber muerto, resultado herido u obligado a salir de su escondite tras el terremoto que sacudió la región de la frontera entre Paquistán e India. Ben Laden, que ha logrado evitar ser capturado durante casi una década, podría estar oculto en cualquier lugar de Paquistán e incluso algunos investigadores han señalado como su refugio a Cachemira, una región devastada por el sismo.
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