THATCHER NO MURIÓ, PERO YA DEBATEN POR SUS FUNERALES
Margaret Thatcher, todavía no murió y ya están discutiendo cómo van a enterrarla. Al debate, que ya lleva días en Gran Bretaña, se sumó ayer de lleno el mismo premier británico, Tony Blair, quien aseguró que no está previsto un funeral de Estado para la “Dama de Hierro”, atizando así la polémica sobre qué honores le corresponden a quien fuera la primera mujer primer ministro de Gran Bretaña, durante el período récord de once años.
“Todo lo que puedo confirmar es que esto no está previsto, y no es conveniente hacer más comentarios” al respecto, declaró el vocero de Blair borrando de un plumazo un funeral de Estado para “Maggie”.
La cuestión se planteó porque una diputada del Partido Laborista, en el poder, Rosie Cooper, protestó porque la administración británica estaba preparando un proyecto de funeral de Estado para Thatcher.
Según el diario The Daily Telegraph, cercano a los conservadores, el gobierno de Blair viene elaborando un plan para el funeral de Thatcher que incluiría un cortejo fúnebre desde Trafalgar Square, que pasaría por Whitehall (donde está el Parlamento), Downing Street, donde se encuentra la sede del gobierno, y que terminaría con un servicio religioso en la catedral de St. Paul o en la Abadía de Westminster.
Cuando Cooper se enteró de estos planes escribió a Downing Street para advertir al gobierno que algunos de sus electores están ofendidos ante este proyecto.
Margaret Thatcher “sigue provocando reacciones negativas en el norte de Inglaterra. Su política ha tenido un impacto dramático en el norte”, declaró Cooper al periódico, en alusión a las reformas económicas liberales de la ex líder conservadora, primera ministra entre 1979 y 1990.
John McTernan, secretario político de Blair, respondió a la carta de Cooper e indicó que no existen dichos planes.
“No es apropiado comenzar a especular o discutir esta cuestión de ninguna manera”, sentenció McTernan.
Los parlamentarios conservadores británicos confirmaron el hecho de que Blair venía preparando un funeral de Estado y ayer lo acusaron por dar marcha atrás en los preparativos, medida que, consideraron, tomó “para calmar los ánimos” del ala izquierdista del Laborismo.
Gerald Howarth, diputado por la circunscripción de Aldershot y ex consejero parlamentario de Thatcher, afirmó que es “despreciable” la actitud de Blair.
“Primero alaba a Thatcher, pero cuando la presión aumenta con sus diputados laboristas, les arroja un hueso”, dijo con ironía.
Thatcher, que hoy tiene 80 años, tiene una salud frágil que incluiría problemas de memoria, y es una de las figuras de la Guerra Fría que más divide a los británicos.
Thatcher sería la primera personalidad después de Winston Churchill a la que se le organice un funeral de Estado, un ritual reservado a la reina pero no a un jefe de gobierno.
El funeral de Churchill, quien murió a los 90 años, el 24 de enero de 1965, se llevó a cabo en la Catedral de St. Paul, para honrar su vida como un gran líder de guerra.
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