THE HISTORY CHANNEL PRODUJO UN REALITY SHOW. EL VIAJE DE COOK
La travesía del capitán Cook por el Pacífico Sur hasta llegar a las costas de Tahiti, allá por 1768; las mil y una aventuras y privaciones de su tripulación, alimentaron la fantasía de generaciones a través de relatos literarios y películas. Ahora es un reality show llamado El barco y producido por el canal de documentales The History Channel, el que recrea la ya mítica historia del Endeavour. El programa estará en pantalla desde mañana hasta el viernes 29, a las 22, y muestra a “una tripulación del siglo XXI protagonizando la más increíble aventura del siglo XVIII”.
Cincuenta voluntarios de diferentes nacionalidades se embarcaron en una réplica exacta del Endeavour (un carbonero de 368 toneladas y 33 metros de eslora) para enfrentar nuevamente la misma travesía, la maravilla y la furia de los mares del sur, con los mismos instrumentos de navegación y las mismas provisiones de las que se disponían hace 230 años. Coproducido por The History Channel y la BBC de Lon dres, este reality, ¿es o no es un documental? ¿Tiene o no tiene rigor histórico?
“Absoluto rigor, en nuestro caso. Hemos sido muy cuidadosos de mantener las condiciones de navegación, la comida, la ropa. Incluso hemos enviado especialistas que recogieron muestras de flora y fauna, tal como se hizo en la verdadera expedición de Cook. Podríamos decir, entonces, que la tripulación del barco vivió en el siglo XVIII durante el rodaje”, sostiene Susan Werbe, productora de este exponente de un género que los ingleses llaman Living History Show. Cuenta, además, que todo el proceso de realización, desde que se les ocurrió la idea hasta que pudieron concretarla, tardó más de un año y medio. Las etapas más difíciles de la preproducción, recuerda, fueron la construcción del barco y la selección de los participantes, y todavía faltaba la realización, filmación y edición del mismo. “Sin embargo —comenta—, los tiempos subjetivos fueron mucho mayores que los reales, ya que se vivió en una especie de frenesí desde los inicios mismos del proyecto”.
En todo reality, se sabe, el casting es clave. En este caso, además, se debía amalgamar a personas de distintas nacionalidades para que trabajaran en equipo. “Fue más sencillo de lo que puede parecer en un principio —asegura Werbe—. Como los participantes sabían desde el comienzo de qué se trataba, todos ellos venían dispuestos a conocer gente y embarcarse a la aventura, lo cual significa en algunos casos pasar privaciones. Pero fue algo digno de ver: británicos, estadounidenses, canadienses, neocelandeses, maoríes y aborígenes australianos conviviendo en una embarcación minúscula, compartiendo cama y comida. En estos casos, uno tenía que acostumbrarse a escuchar otra gente roncando o a soportar el mal olor, a la convivencia de a bordo y a las pequeñas miserias domésticas que ésta impone”
Ni The History Channel ni la BBC piensan dejar esta experiencia en un hecho aislado. El género puede imponerse como una modalidad de contar la historia. Tanto que los dos canales tienen otros proyectos similares en carpeta.
Este contenido no está abierto a comentarios

