Tiene 15 años, pesa más de 100 kilos y la rompe bailando clásico
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Lizzy Howell se convirtió en furor con su talento para moverse con las zapatillas de punta. Una historia muy dura pero con un final feliz.
Flacos, musculosos, pura fibra, de cuerpo estilizado y envidiable… Los bailarines de danza clásica suelen respetar un estereotipo muy marcado. La exigencia a la que se someten desde muy chicos, las dietas y los entrenamientos, encima, colaboran para tenerlos a raya. Sin embargo, como en todo, en el baile hay excepciones. Y Lizzy Howell es una de ellas…
Con apenas 15 años y más de 100 kilos, la vida de Lizzy nunca fue fácil. Su papá la abandonó apenas nació y su mamá murió, en un accidente automovilístico, cuando ella tenía sólo cinco años. Desde entonces, la chica quedó al cuidado de su tía abuela y se acostumbró a tener que remarla, ya que por su obesidad fue víctima de bullying.
Su aspecto y su sueño por dedicarse al baile siempre fueron blanco de las burlas de sus compañeros de clase. Sin embargo, está claro que con perseverancia y confianza, todo se puede lograr. Con el apoyo de su tía abuela, Lizzy comenzó a tomar clases. Y rápidamente sorprendió a sus profesoras por su destreza, talento y, claro, el manejo de su cuerpo.
Fiestas familiares y pequeñas obras en el instituto al que asiste fueron en donde mostró que lo suyo iba en serio. Aunque todo explotó luego de que la adolescente subiera a su cuenta de Instagram una serie de videos en las que sencillamente la rompe.
En uno, de hecho, sorprende al hacer un fouetté, un giro con un cambio rápido en la dirección de la pierna que pasa por delante o por detrás de la pierna de apoyo. Esa grabación ya fue vista por más de 150 mil personas y lo mejor es que sirvió de inspiración para muchas personas que sufren la obesidad.
Aunque siente que todavía le falta recorrer un largo camino para convertirse en profesional y poder vivir del baile, Lizzy sabe que lo suyo está fuera de lo habitual. Y que con su esfuerzo puede ayudar.
“Mi mensaje para los jóvenes como yo es que los estereotipos están para romperse. Debes estar cómoda en tu propia piel y no dejar que nadie te haga sentir menos”, aseguró. Y con la misma firmeza, agregó: “Si se tomaron el tiempo para criticarte, podés estar seguro de que se preocupan demasiado por ti”.
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