TIRADOR DE BELGRANO: CONCLUYÓ LA PRUEBA DE RECONOCIMIENTO
La situación de Martín Ríos, sospechoso de haber matado a Alfredo Marcenac y herido a balazos a otras seis personas en la avenida Cabildo, podría complicarse hoy porque la jueza de la causa decidió llevar a cabo la rueda de reconocimiento tras haber tomado declaración testimonial a siete testigos que habrían estado cerca del tirador el día del ataque. La medida ya se realizó y los testigos se retiraron en patrulleros del edificio de Tribunales, pero todavía no se conocen los resultados. De todas maneras, el fiscal Mariano Solessio aclaró que la acusación contra Ríos no se debilitaría si la rueda llega a resultar negativa porque existen pruebas “importantes” que lo implican.
Pruebas. La rueda de reconocimiento que se realizó esta tarde fue decidida por la jueza tras haber tomado declaración a siete personas que habrían estado cerca del atacante cuando disparó, el 6 de julio pasado. Los testigos vieron al sospechoso mezclado entre otras cuatro personas e intentaron reconocerlo como el tirador. Hasta el momento no se conoce el resultado de la rueda. Ayer, cuatro de las víctimas aclararon que nunca les mostraron fotos, pero uno de ellos, Pablo Jagoe, aseguró que está en condiciones de reconocerlo. De todas maneras, el fiscal aclaró esta mañana que si el reconocimiento no resulta positivo “no se cae la acusación”, porque hay pruebas “importantes”.
Testigos. Entre los testigos de hoy -a los que se sumarán más entre el lunes y martes próximo- están una quiosquera que trabaja en la avenida Cabildo y el portero de un edificio de la cuadra. También se hallaban en los tribunales el colectivero del transporte que abordó el agresor y otras dos personas que habrían visto el tiroteo. Por esa razón, Ríos fue trasladado esta mañana a la alcaidía en los tribunales de Talcahuano para ser sometido al reconocimiento que fue decidido por la jueza tras haber tomado declaración a los citados.
Posible contradicción. Ayer declararon cuatro de los heridos durante el ataque del 6 de julio. Uno de ellos fue Pablo Jagoe, amigo de Alfredo Marcenac, quien aseguró que podía reconocer al agresor. Fuentes judiciales informaron a Télam que el testimonio del joven ante la jueza se contrado con el que brindó a la policía poco después del crimen. Según las fuentes, Jagoe aseguró ante la magistrada que podía reconocer al asesino, pero en la comisaría habría dicho todo lo contrario.
Nuevas pericias. La jueza Fontbona de Pombo ya dispuso la realización de pericias psiquiátricas para determinar si Ríos es o no imputable, ya que las que se le practicaron antes de la indagatoria del lunes fueron sólo para establecer si comprendía cuál era la imputación que pesaba sobre él. La jueza también ordenó pericias balísticas en las que se compararán las vainas y plomos hallados en la avenida Cabildo, con las que resultarán de disparar el arma que se le secuestró al acusado cuando fue detenido.
Estrategia. Clarín adelantó en su edición de hoy que la estrategia de los defensores del acusado apuntará a convencer a la Justicia de que su cliente es inimputable. Para eso los abogados intentan recoger todos los antecedentes médicos de Martín Ríos. Según una fuente cercana a la defensa, durante la adolescencia Ríos fue internado varias veces en hospitales privados para tratamientos psiquiátricos. “Para planificar los pasos a seguir es imprescindible tener en la mano todos los estudios que le hicieron”, explicó. También adelantaron que pedirán la nulidad del procedimiento que terminó con la detención. Sostendrán que la persona que lo atrapó es un agente privado y no está autorizado a hacerlo.
El ReNAr. La posibilidad de que Ríos sea declarado inimputable también plantea un problema en el propio ReNAr, ya que el organismo deberá explicar cómo fue que a una persona con alteraciones mentales se le otorgó la tenencia de una pistola calibre 380. A Martín Ríos lo acusan de participar en cinco ataques, entre ellos el de Cabildo, el 6 de julio, donde murió Alfredo Marcenac, de 18 años, y terminaron heridas otras 6 personas. Además se lo vincula con otro contra una confitería de Crámer y Juramento, el 2 de marzo. Allí una joven de 17 años fue herida. Los otros tres fueron en junio contra dos colectivos y un tren que estaba a metros de la estación Belgrano R del ex ferrocarril Mitre.
Este contenido no está abierto a comentarios

