TIRADOR DE BELGRANO: EL DETENIDO SE NEGÓ A RESPONDER
Martín Ríos (27), el joven detenido por el ataque de la avenida Cabildo, fue trasladado esta mañana a los tribunales para ser sometido a una segunda indagatoria. Pero según informó el fiscal Marcelo Solessio, quien actúa en la causa, Ríos se negó a responder a las preguntas de la jueza Fotbona de Pombo.
Solessio ratificó que el sospechoso, quien pasó la noche en el penal de Marcos Paz, quedó imputado por cuatro ataques: el del 6 de julio en el que murió Alfredo Marcenac; otro al bar de Crámer en el que fue herida una joven, el 2 de marzo; los dos restantes, contra un colectivo y un tren, también en Belgrano.
Por otra parte, Julio Rozas, el abogado de la familia Marcenac denunció ante la prensa que la defensa de Ríos tiene una estrategia que busca demostrar que el detenido es inimputable “pese a las constancias que existen en las causas”.
Asimismo, dijo que la difusión de una foto del detenido en un programa de televisión, estuvo destinada, como parte de la misma estrategia, a invalidar las ruedas de reconocimiento realizadas y la que estaba prevista para ayer, que fue suspendida por orden de la jueza.
Entre otras cosas, también denunció que Martín Ríos está muy bien asesorado por sus defensores y peritos para usar “ardides que tienden a simular trastornos de personalidad”.
El abogado querellante aseguró que ayer, durante la pericia psiquiatra en la que se examinó al acusado como medida previa a la indagatoria de hoy, Ríos actuó y no prestó colaboración al estudio “haciéndose pasar por loco. Fue una parodia”.
Rozas sostuvo que los médicos no pudieron hacer el informe. Por su parte, la defensa aseguró ayer que los peritos habían recomendado la internación de Ríos por un “posible cuadro psicótico”.
La querella desmintió ese diagnóstico: “No se determinó absolutamente nada con respecto a la salud o enfermedad mental de Ríos”, dijo el abogado de la familia de Alfredo Marcenac. Rozas aseguró que durante el examen, el acusado se mostró “como si lo hubieran adoctrinado”.
De la junta participaron los peritos del Cuerpo Médico Forense, Diego Hardie, Cristina Zazzi y Norma Miotto; el perito de la defensa, Mariano Castex; y el de la querella, Luis Kvitko. La jueza tomó ayer nuevas declaraciones.
El testimonio más relevante fue el de Stella Modesto, testigo del ataque contra la confitería de Crámer. La mujer reconoció una bicicleta secuestrada en casa de Ríos como la que usó el agresor, y anticipó que podría identificarlo en rueda de presos.
Sin embargo, la defensa objetó esta posibilidad porque la descripción que hizo del atacante no coincidiría con la del imputado. La rueda de reconocimiento prevista para ayer fue suspendida.
Y ayer mismo, el abogado Rozas y el fiscal Mariano Solessio, objetaron una de las ruedas que ya se realizó. El argumento fue que dos de los exhibidos escondieron sus caras a los testigos. El expediente también sumó la declaración de un conductor de la línea 168 que manejaba un colectivo atacado a balazos en uno de los hechos imputados a Ríos. El testigo dijo que no vio nada.
En tanto, los padres del acusado fueron citados para el 7 de agosto. Allí les harán un examen psicosocial, el que marcará en qué entorno vivía Ríos.
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